Poema titulado Poema LXlV en la sección Poemas Melancólicos (Tristes) , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; ¿Sabes? Encuentro algo interesante en tus palabras, mas no consigo aterrizar. Ordenas en versos, Pero no encuentro métrica. Escribes tus ...
Re: Respuesta: Poema LXlV ¿Sabes? Encuentro algo interesante en tus palabras, mas no consigo aterrizar.
Ordenas en versos,
Pero no encuentro métrica.
Escribes tus textos,
Sin más rima ni estética.
La poesía es música,
Que te invita a cantar.
Es sublime y única,
Fluyendo sin estorbar.
Llegan palabras a la mente,
Se acomodan en su lugar justo.
En las cosas que lamente,
Es ese descuido mi disgusto.
Que escriba tu intelecto,
Que escriba tu corazón.
Conseguirás entendimiento,
Y un poco más de emoción.
Es interesante la reflexión que haces sobre la muerte y la nada. Sin temor a equivocarme se que compartirnos el mismo pensamiento.
Un saludo cordial amiga poeta.
Re: Respuesta: Poema LXlV Ludmila
En el fondo del pecho estamos juntos,
en el cañaveral del pecho recorremos
un verano de tigres,
al acecho de un metro de piel fría,
al acecho de un ramo de inaccesible cutis,
con la boca olfateando sudor y venas verdes
nos encontramos en la húmeda sombra
que deja caer besos...
Ludmila
En el fondo del pecho estamos juntos,
en el cañaveral del pecho recorremos
un verano de tigres,
al acecho de un metro de piel fría,
al acecho de un ramo de inaccesible cutis,
con la boca olfateando sudor y venas verdes
nos encontramos en la húmeda sombra
que deja caer besos...
Re: Respuesta: Poema LXlV Hermoso poema, precioso, muy bello, admirable.
Re: Poema LXlV Me ha gustado el tema como lo has expresado...profunda meditación. Abrazos y felicitaciones.
Ludmila
En el fondo del pecho estamos juntos,
en el cañaveral del pecho recorremos
un verano de tigres,
al acecho de un metro de piel fría,
al acecho de un ramo de inaccesible cutis,
con la boca olfateando sudor y venas verdes
nos encontramos en la húmeda sombra
que deja caer besos...
Ludmila
En el fondo del pecho estamos juntos,
en el cañaveral del pecho recorremos
un verano de tigres,
al acecho de un metro de piel fría,
al acecho de un ramo de inaccesible cutis,
con la boca olfateando sudor y venas verdes
nos encontramos en la húmeda sombra
que deja caer besos...
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