Me miro en el espejo
Y no me hallo
Sólo veo con mis ojos de sangre
Las manos unidas por el frió.

Envidio el frió
Envidio la imagen en el espejo
El encontrarse una y otra vez
Regocijarse con su propio cuerpo
Con su sexo, su interior, su esencia
Su historia y la del universo.

En cambio yo,
Yo me enfrento al vació,
A noches luminosas, calurosas,
Donde el frió escapa
No solo de las manos
Sino de los labios y de la mente.

No podré pensar nada,
No podré besarte
Caminare y caminare
Hasta que las piernas no existan.