Miro el vacío que hay en ti.
Pienso que la ira se contagia.
El vacío es una enfermedad incurable.
Igual que tú.

Podría crear mil universos,
y en ninguno te encontraría,
porque el vacío no se coge con las manos
el vacío es una niebla que lo inunda todo
y mientras se instala el frío en mi cuerpo
y el mundo se me vuelve de escarcha
siento que estoy preñada de vacíos azules y blancos
igual que tu aliento pálido.

A donde regresaré entonces
si tu vacío me abrasa
me persigue y me tortura, incansablemente.

Quizá no queden páginas en blanco
quizá exista tan sólo
el vacío.