Poema titulado Intentado no oírte decir "ya voy cariño" en la sección Poemas Melancólicos (Tristes) , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; ¿Me has reconocido? Los años se nos encienden en los ojos como un fogón que nada calienta después de la ...
Intentado no oírte decir "ya voy cariño" ¿Me has reconocido?
Los años se nos encienden
en los ojos como un fogón
que nada calienta después
de la fiesta. ¿Dónde quedaron
las cenizas? Cuestiono en tu mirada.
¿Qué quieres beber?
A mí con un sorbo de tu imagen me ha bastado.
Sabes; las calles en nada concuerdan,
ya ni siquiera está el hotel
donde deteníamos el tiempo.
Pero he regresado por el funeral
de tenerte en esta mesa y decir
que los años no escapan de mis ganas de ti.
La Argentina va bien; si hasta firmo
por editorial, ¿creerías si te digo
que no espero fin de mes, y que Gucci
se encarga de esconder mi soledad?
Pero te recuerdo sin ganas de perderte
en otros pensamientos; en nuevo calor,
en el alprazolam.
Te confieso que se me pasan las horas
buscando tu nombre en la internet,
y debajo de cada sábana eres tú,
en otro cuerpo con quien estoy.
Jubilé la sonrisa, por esta cara de insomnio,
y dos paquetes diarios en mis pulmones
y algunos litros de mate son mi dieta
para bajar los kilos de tu pasado.
Y si supieras cómo la rutina se ha varado en mi alma
con silencio para mis horas, y que entre Fito
y el Flaco Andrés te me vienes de nuevo,
clavándome tus puñales en la espalda
al entender que lo nuestro fue amor.
¿Me has reconocido?
Tengo las manos agotadas de escribirte emails
a los que no agrego tu dirección,
en los que como dato adjunto pongo mi dolor,
cansado de oírme decir que ya no estás,
que te he perdido, y que Antofagasta
te pertenece por completo.
Pero entre el fernet y los amigos,
en González y algunos tangos viejos
he aprendido a ocultar tu ausencia,
a maquillarme los ojos con el rímel barato
de tu abandono, a besar otras sombras
por cortés y borracho; por simple cobardía.
Yo invito; esta corre por las heridas;
te debo calendarios rotos de versos y deseos.
El reloj te clama, y no soy más que un susurro
perdido en tu ayer, un eco difuso que te pedía cambiar;
no quien te observa con un disfraz de sonrisa;
el que paga con billete grande,
y deja la pena como propina.
¿Me has reconocido?
Soy quien juró darte el mismo aire que respiraba;
con tonada extranjera y un poco de miedo
a cerrar el libro de tu instante y decirte
adiós; palabra que nunca nos dedicamos;
esa que merecíamos con la lágrima como invitada,
y no luego de este café.
Sabes, eres feliz; y eso me basta para brindar
esta noche; y ojalá que en esas ganas de olvidarme
te haya dejado una alegría. Ponte en pie
que suena tu móvil; yo me refugiaré en otro lucky,
intentando no oírte decir “ya voy cariño”,
miraré mis uñas como si mi vida dependiera
de esa acción, mientras el cristal de nuestra historia
en añicos se convierte, y te me escapas por siempre.
BUNKER
Marcadores