Poema titulado Nunca podrÉ..... en la sección Poemas Melancólicos (Tristes) , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; NUNCA PODRÉ.....
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de nieve
y aunque el cielo se renueve
no tendré ...
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de nieve
y aunque el cielo se renueve
no tendré de ti una seña.
Nunca la aurora norteña
logrará tocar tus noches
y aunque el sol brinde derroches
tus ojitos soñadores
no vencerán sus pudores
ni podrán ver mis trasnoches.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de luna,
mas mi pensamiento acuna
lo que mi corazón sueña.
Yo me siento tan pequeña
cuando la veo mirarme
y quisiera en ti acunarme
como aquel día en la viña
cuando dejé de ser niña
y por ti dejé abrazarme.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de cielo,
crece en los días mi anhelo
y por ti mi alma se ensueña.
Silueta de una cigüeña,
símbolo del buen nacer,
vas logrando florecer
dentro de mi cual cometa
y te escapas cual saeta
hasta un nuevo amanecer.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos nublados
los cielos arrebolados
cubren mi tierra arribeña.
Bajo esta lluvia costeña
recuerdo aquellos veranos
cuando al sol, con nuestras manos
formamos mil figuritas
y adornamos con risitas
los troncos de los manzanos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos risueños,
ni ellos podrán ser los dueños
de mi alma pedigüeña.
Subida en un almadreña
intento alcanzar tu pelo
y acariciarlo cual velo
de una novia en el altar,
y al quererte develar
te me escapas en tu vuelo.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos traviesos
que en la flor de los cerezos
buscó mi boca risueña.
Tantas veces zahareña
esquivó tu beso errante...
mi corazón galopante
hizo sentir su presencia
y te entregué mi inocencia
bajo la luna menguante.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos chispeantes
que eran mágicos calmantes
con su mirada halagüeña.
Escondidos trás tu greña
relucían cual faroles
ardiendo como crisoles
e iluminando la estancia
con una suave fragancia
dorando los arreboles.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos brillantes...
ya no brillan como antes
cuando ellos fueron mi enseña.
Tengo tu dulce reseña
y los recuerdos más tiernos
de aquellos tibios inviernos
en esos tiempos pasados...
los cielos arrebolados
pintando besos eternos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de espuma
que flotan como una pluma
bordada sobre estameña.
Hoy mirando arder la leña
siento el calor que me abrasa,
el suave aroma a romaza
me retrotrae a tu encuentro
y el amor que llevo dentro
vuela hacia ti y te abraza.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de miel,
te siento sobre mi piel
y te huelo, suave alheña.
Hoy al abrir la barreña
sentí el pasado presente
y aunque sé que estás ausente
aún te siento a mi lado
¡cómo recuerdo el pasado !
aún vives en mi mente.....
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos dormidos,
sólo los campos floridos
conocen la contraseña.
Mis pies van sobre la breña
caminando por tu paso
y hoy al filo del ocaso,
recordando todavía
los momentos de alegría,
me dormiré en tu regazo.
Y aunque la dueña no sea
de tus ojitos durmientes
tus mil recuerdos vivientes
serán la luz de mi tea.
Alumbrarás en mi aldea
mi paso y mi serenata
y con hilitos de plata
bordaré nidos de albores
y vendrán los ruiseñores
a bailar en mi fogata.
Muy hermosos tus versos, encantadores y tiernos. Un placer tenerte por estos lados amiga. Te dejé estrellitas y reputación pues me ha encantado muchisimo tu versar.Un gran abrazo y miles de besos.
AKIRESILVA es el seudónimo de Erika Elizabeth Silva Brito
Registro Propiedad Intelectual nº 3531, Todos los derechos reservados
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de nieve
y aunque el cielo se renueve
no tendré de ti una seña.
Nunca la aurora norteña
logrará tocar tus noches
y aunque el sol brinde derroches
tus ojitos soñadores
no vencerán sus pudores
ni podrán ver mis trasnoches.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de luna,
mas mi pensamiento acuna
lo que mi corazón sueña.
Yo me siento tan pequeña
cuando la veo mirarme
y quisiera en ti acunarme
como aquel día en la viña
cuando dejé de ser niña
y por ti dejé abrazarme.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de cielo,
crece en los días mi anhelo
y por ti mi alma se ensueña.
Silueta de una cigüeña,
símbolo del buen nacer,
vas logrando florecer
dentro de mi cual cometa
y te escapas cual saeta
hasta un nuevo amanecer.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos nublados
los cielos arrebolados
cubren mi tierra arribeña.
Bajo esta lluvia costeña
recuerdo aquellos veranos
cuando al sol, con nuestras manos
formamos mil figuritas
y adornamos con risitas
los troncos de los manzanos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos risueños,
ni ellos podrán ser los dueños
de mi alma pedigüeña.
Subida en un almadreña
intento alcanzar tu pelo
y acariciarlo cual velo
de una novia en el altar,
y al quererte develar
te me escapas en tu vuelo.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos traviesos
que en la flor de los cerezos
buscó mi boca risueña.
Tantas veces zahareña
esquivó tu beso errante...
mi corazón galopante
hizo sentir su presencia
y te entregué mi inocencia
bajo la luna menguante.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos chispeantes
que eran mágicos calmantes
con su mirada halagüeña.
Escondidos trás tu greña
relucían cual faroles
ardiendo como crisoles
e iluminando la estancia
con una suave fragancia
dorando los arreboles.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos brillantes...
ya no brillan como antes
cuando ellos fueron mi enseña.
Tengo tu dulce reseña
y los recuerdos más tiernos
de aquellos tibios inviernos
en esos tiempos pasados...
los cielos arrebolados
pintando besos eternos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de espuma
que flotan como una pluma
bordada sobre estameña.
Hoy mirando arder la leña
siento el calor que me abrasa,
el suave aroma a romaza
me retrotrae a tu encuentro
y el amor que llevo dentro
vuela hacia ti y te abraza.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de miel,
te siento sobre mi piel
y te huelo, suave alheña.
Hoy al abrir la barreña
sentí el pasado presente
y aunque sé que estás ausente
aún te siento a mi lado
¡cómo recuerdo el pasado !
aún vives en mi mente.....
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos dormidos,
sólo los campos floridos
conocen la contraseña.
Mis pies van sobre la breña
caminando por tu paso
y hoy al filo del ocaso,
recordando todavía
los momentos de alegría,
me dormiré en tu regazo.
Y aunque la dueña no sea
de tus ojitos durmientes
tus mil recuerdos vivientes
serán la luz de mi tea.
Alumbrarás en mi aldea
mi paso y mi serenata
y con hilitos de plata
bordaré nidos de albores
y vendrán los ruiseñores
a bailar en mi fogata.
Encantadores versos muy tiernos ¿se lo mandaste a él? por que si no te has equivocado pues te dejaría ser la dueña de todo, lo harías muy feliz, al menos yo sin conocerte me has hecho pasar un buen rato, te agradezco que lo hayas compartido, abrazos, estrellas y bienvenida a tu nueva casa, Ricardo.
Que la iluminación guíe tu camino,
las letras , palabras y actos,
sellan nuestro destino.
No sabes lo mucho que me he deleitado con tu versar, tus versos saben a gloria, y te felicito por tu gran poema de esos ojos que se albergan en tu corazón. Un gusto leerte.
A través de un poema se expresa el corazón y a través del corazón se expresa el alma.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de nieve
y aunque el cielo se renueve
no tendré de ti una seña.
Nunca la aurora norteña
logrará tocar tus noches
y aunque el sol brinde derroches
tus ojitos soñadores
no vencerán sus pudores
ni podrán ver mis trasnoches.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de luna,
mas mi pensamiento acuna
lo que mi corazón sueña.
Yo me siento tan pequeña
cuando la veo mirarme
y quisiera en ti acunarme
como aquel día en la viña
cuando dejé de ser niña
y por ti dejé abrazarme.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de cielo,
crece en los días mi anhelo
y por ti mi alma se ensueña.
Silueta de una cigüeña,
símbolo del buen nacer,
vas logrando florecer
dentro de mi cual cometa
y te escapas cual saeta
hasta un nuevo amanecer.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos nublados
los cielos arrebolados
cubren mi tierra arribeña.
Bajo esta lluvia costeña
recuerdo aquellos veranos
cuando al sol, con nuestras manos
formamos mil figuritas
y adornamos con risitas
los troncos de los manzanos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos risueños,
ni ellos podrán ser los dueños
de mi alma pedigüeña.
Subida en un almadreña
intento alcanzar tu pelo
y acariciarlo cual velo
de una novia en el altar,
y al quererte develar
te me escapas en tu vuelo.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos traviesos
que en la flor de los cerezos
buscó mi boca risueña.
Tantas veces zahareña
esquivó tu beso errante...
mi corazón galopante
hizo sentir su presencia
y te entregué mi inocencia
bajo la luna menguante.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos chispeantes
que eran mágicos calmantes
con su mirada halagüeña.
Escondidos trás tu greña
relucían cual faroles
ardiendo como crisoles
e iluminando la estancia
con una suave fragancia
dorando los arreboles.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos brillantes...
ya no brillan como antes
cuando ellos fueron mi enseña.
Tengo tu dulce reseña
y los recuerdos más tiernos
de aquellos tibios inviernos
en esos tiempos pasados...
los cielos arrebolados
pintando besos eternos.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de espuma
que flotan como una pluma
bordada sobre estameña.
Hoy mirando arder la leña
siento el calor que me abrasa,
el suave aroma a romaza
me retrotrae a tu encuentro
y el amor que llevo dentro
vuela hacia ti y te abraza.
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos de miel,
te siento sobre mi piel
y te huelo, suave alheña.
Hoy al abrir la barreña
sentí el pasado presente
y aunque sé que estás ausente
aún te siento a mi lado
¡cómo recuerdo el pasado !
aún vives en mi mente.....
Nunca podré ser la dueña
de tus ojitos dormidos,
sólo los campos floridos
conocen la contraseña.
Mis pies van sobre la breña
caminando por tu paso
y hoy al filo del ocaso,
recordando todavía
los momentos de alegría,
me dormiré en tu regazo.
Y aunque la dueña no sea
de tus ojitos durmientes
tus mil recuerdos vivientes
serán la luz de mi tea.
Alumbrarás en mi aldea
mi paso y mi serenata
y con hilitos de plata
bordaré nidos de albores
y vendrán los ruiseñores
a bailar en mi fogata.
Lo primero darte la bienvenida a este portal y sus poetas, seguro disfrutaremos todos de tu talento amiga mía, como lo hecho con estas hermosas décimas de un intenso sentimiento que atomiza el escrito de amor.
Te otorgo reputación por tu buen trabajo. Un abrazo desde España. Maese Josman.
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