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08.09.07
BUSCANDO EL LUGAR DONDE PARIR
las flores nacen en el invierno de esta noche
en los canteros pútridos
o en las zanjas abandonadas por la sospecha /
ahora que mi vida se volvió una lista de incoherencias
los rayos del sol gotean hielo dérmico
y yo / no puedo decir lo que mi boca calla
recorro en círculos un espacio infructuoso
habitado por heridas de bestias extrañas
de discursos injustos
y errores que se desvanecen
en un mundo infelizmente inconquistable
mis intenciones resbalan
por vértices inexactos
por barrancos viciados de confusión
y estertores sombríos que me agotan
voy a alcoholizar mis propósitos esta noche /
simulando estar en un sitio donde nunca estuve /
a exorcizar el frío y las estrellas silenciosas
voy a parirme con otro rostro.
ENTRE LOS HOMBRES
Me incluyo entre los hombres
que salen a mirar las manos de mujeres,
sus extremos,
como se mueven los dedos,
como enredan el aire inmediato.
tijeretazos ciegos al vacío.
También entre los hombres que se cansan
de andar todo el día así: con los ojos tardíos
y la boca seca, tirados bajo el cuerpo filoso del sol.
Entre los que se sientan en la plaza,
adivinan esas cosas que los ciegos y poetas
han desclavado de sus bocas.
Entre los hombres, también,
que en todo extremo de su cuerpo sienten duda,
que tallan en maderos su nombre
para saber cómo llamarse en el espanto.
Soy de esos hombres que cambian
con el mar y los muros;
una cosa soy que no es segura pero cierta,
agua contenida en su propia forma,
tierra, barro, semilla en manos,
deidad apenas, hombre.
BÚSCAME EN MIS SILENCIOS
El café derrama esperas infartadas
mis pómulos titilan silentes,
el corazón destila sus palpitos
por el océano, que ahogo mi barca
por los labios, sin casi uso
por las melodías del piano viejo,
donde dialogo con la brisa, el tiempo
mis ganas de tenerte siempre.
Se decolora el azul celeste del mar
mis lágrimas son el desagüe,
que aún me impide llegar
al destino del viajero inquieto
su dicción es la curiosidad.
Balbucea el viento a mis oídos
se construye la orquesta
ronca de sonidos,
donde la voz es muda
y los silencios de mi alma
buscan el amor cautivo.
VUELO COMPARTIDO
En vuelo intacto llega la noche
iluminada de cosas lejanas. Llena de uvas de playa y de almendrones,
de pájaros nocturnos, de brisa cálida y olas rompiendo los farallones
Imagino tus labios pálidos,
centella de verano, tocando mi mundo distraído,
haciendo estragos con esta ilusión de pájaro en vuelo compartido
Mi orilla abordada con la luz de tu mirada quieta,
desnudarás mi memoria para vestirla de recuerdos que a los dos nos pertenecen
y mi tez lacustre sólo será espectro y laberinto en la intemperie
Marcando la ruta de las hormigas,
exacta como luciérnaga en la oscuridad, siento que vienes
entre esquirlas de frío, corriente arriba hasta mis sienes
Inclinando estos versos a tu abierto aroma
lanzo imaginarias redes al estruendo hermoso de tu voz
entre las grietas de las palabras pequeñitas que estoy diciendo yo
Aquí las horas y las olas rompen. Ya tú sabes
que yo suplanto ruidos con este fiel silencio, pero amor mío
aquí las hojas sintonizan la melodía del viento en arrullo de grillos
Como quien anda inventando nombres
para las cosas que no lo tienen, aquí ando yo
nombrándote: delirio, guitarra, zarpazo, agua, eco, cigarrillo...
LUCES DE LA CIUDAD
Observando las luces inacabadas
de la ciudad,
como se pierden en el sin fin
donde no llega la mirada,
donde no llegan los oídos,
se siente un agasajo en el pecho
y un hueco sin luz más infinito.
De flores marchitas
he adornado mi casa,
con flores de buqués de novias embarcadas
he adornado mis sentidos.
Con los papagayos rotos
se ha adornado mi techo.
Observo,
veo las aguas servidas correr,
la lluvia haciendo estragos
desde ayer.
Veo,
la luz de la luna
detrás de nubes grises cargadas de hiel.
Y se nubla mi morada
y las flores marchitas adornan,
las sábanas rotas arropan
el veneno dulce del desamor
empalaga.
El cigarrillo póstumo
a la llegada se separa
y de pronto no hay líneas,
de pronto sólo hay palabras.
Voy y vengo,
entre el frío y la nostalgia.
Sin asumir compromisos,
sin esperar llamadas.
Ahora oigo hacia la luz el infinito,
porque de pronto oigo con la mirada.
Sin nada que se le parezca,
sin nada que se le parezca a nada.
Sola estoy con mi humo,
sola estoy en la nada,
sola con un cigarrillo,
sola con el espesor de una llamarada.
En la declinación de un pueblo,
al que no quiero volver,
al que todo me ata.
Sumergida estoy en el recuerdo,
agobiada estoy de mi mirada.
Entre el humo y la nostalgia asumo mi esperanza,
igual que una niña
con su madre amamantándola.
Ya no hay líneas,
ya no hay puntos,
ya no hay sol en mi morada.
Sólo flores rotas y marchitas,
que adornan hasta la senda desdichada.
Mantengo una altivez absurda,
que desarmo a mi llegada.
Una máscara oscura,
una sombra en mi parada.
Ya no vuelo en las alturas,
no soy nadie en caminatas.
Pero tengo la luz que titila,
en mis ojos encandilados
de manos que lo tapan.
Camino sin rumbo fijo,
solamente para no perderme
entre las ramas de árboles débiles y grises,
de túneles sombríos
sin señal de alarma.
BAJO EL TELÓN
Bajó el telón
y cargas en tu pecho
Un dolor antiguo y clavado en lo más íntimo de tu ser
En la caricia mustia y sucia de sus ganas.
Y se escucha a lo lejos un tambor
que ruge y martilla tu dolor.
¡Sí!
Murió la sonrisa en tus labios
Son tus lágrimas vidrios rotos en tus pupilas.
Llevas en tu cuerpo las marcas
de sus frustraciones, la cólera de sus manos.
Y en el fondo de tu alma
una niña llora con los labios rotos.
OCEÁNICO
Tendió sus ojos frente a mí.
Me sumergí en su iris hasta la cintura.
Quise decirle que la amaba.
Sus aguas se habían replegado.
En soledad lloré.
El peor de mis naufragios.
8
Título: Yerros Mortales
Autor:
Nicolai http://www.mundopoesia.com/foros/poe...-mortales.html YERROS MORTALES
¡Oh Rey de mil bondades
en la Cruz figuradas!
¡Oh mi Rey de enlazadas
manos en mortandades!
En las inmensidades
de tu humilde morada
te ruego, en mi nada,
que a Tu Cruz me traslades.
Pues con muertes brutales
del temor de mis miedos
y con mis penas tales
a mis hombros excedo:
y estos yerros mortales
cargar, Señor, no puedo.
9
Título: Tras la ventana
Autor:
Luis Á. Ruiz Peradejordi http://www.mundopoesia.com/foros/poe...a-ventana.html TRAS LA VENTANA
Llovía aquella tarde
una lluvia perezosa
de gotas infinitas.
Tras la ventana,
el alma solitaria
se despliega
en gloria de melancolías.
Tardes de nubes.
Tardes de oscuridad,
de tiempo pasado,
ido, como el agua
que corre ahora por las acequias,
buscando presurosa el río
en que perderse.
Tardes en que se va la vida
sin encontrar ese caudal
en que verterse,
fundirse y entregarse.
Vida de vacíos,
de existencia de ventana,
viendo pasar la vida en otros,
llenando el corazón
de recuerdos ajenos.
Sucede un suspiro.
Un menear la cabeza,
espantar pensamientos.
Llovía aquella tarde
una lluvia perezosa
de gotas infinitas.
Y... allí seguía:
tras la ventana.
TE TENGO
Amor que no estás aquí
y sin embargo te veo
allí en la nube gris ,
tambien en aquel cerezo.
Amor que no estás aquí
y sin embargo te siento ,
un pajarillo que canta
el río con su lamento.
El aire me habla de ti
la tierra abraza mi cuerpo ,
tu fuego regalo del sol
y el agua húmedos besos.
Los elementos unidos
para aliviar mis deseos.
Amor que no estás aquí
y sin embargo te tengo.