LA NOCHE CRECE
La noche crece,
va mordiendo
la columna vertebral
de los sueños,
muele piedras
agazapada
en la ínfima distancia
que toma aire
de los pasos
de mis pasos,
de las bocas
de mi boca,
del corcel caído
que agoniza
en el asfalto…
¿O en mi pecho?
ENTONCES: DÉJENME ELEGIR
Déjenme caminar en la ignominia,
como reo eterno de mis pecados.
Que mis cabellos se vuelvan blancos
en el vituperio de los hombres simples.
Dejen que mis llantos fluyan constantes,
entre el brillo exhausto de la soledad.
Que corran hacia el sur inexistente
como la noche cuando cubre la mitad del mundo.
Así correrán los tiempos,
como los ríos y manantiales.
Así llegará el silencio,
cuando mi espíritu vuele más distante.
Entonces: déjenme seguir cantado
en silencio profundo,
dejen que mis versos grises
sigan surcando los espacios más distantes.
Hasta que exhale el aliento final.
TAL VEZ
Tal vez
consiga atravesar
la tenue bruma
que separa el silencio
del milagro.
Devolver a la piedra
la ilusión de la palabra.
Recuperar el mar
dibujando la espuma.
Desprender de la luz
el sonido imposible.
Han dicho
que estoy loco,
al verme destruir
distancias
y relojes.
Han dicho
que estoy loco,
al verme desnudo,
herido,
volar hacia el desorden,
buscando
respuestas
bajo el agua.
Insisto
con paciencia.
Respiro mi muerte
transitoria.
Trabajo furioso de alegría.
restauro el sueño antiguo de la magia
armando telarañas,
pensando
variaciones.
Ahora
sonríen con alivio:
estoy cayendo
por dentro
de mi esfuerzo.
Estallo
contra el aire.
Fracaso, nuevamente.
LI
Li, si de infinito tiempo y edades
llenamos nuestros encuentros ¿qué nos queda?
El recuerdo del último, el sabor lejano,
la amnesia de un teléfono que no recuerda tu voz.
Li, si hay algo de cierto en tus adentros
que te hizo elevarte por sobre mis cimientos ¿dónde vas?
Quédate abajo, no ato tus hilos aunque te eleve con mis versos
Li, si pintáramos tus ideas de sol ¿cuántas lunas veremos?
El espacio que deseas te parecerá el salón inmenso
de tus planetas que segundo a segundo la órbita alejan,
los anillos de Saturno serán otra cosa del pasado.
Li, si de manos vamos ¿qué tiempo o vida viviremos?
El instante añejo de las pasiones ahora vedadas,
la vida que con esta prisión brutal del destino jamás veremos.
PARA CUIDARTE
No tanto para amarte.
No tanto para tener en tí mi cómodo altar
donde pueda adorarte.
No tanto para entregar mi amor
esta dura y cristalina terquedad
en acercarme.
No tanto para el fácil hedonismo
de mirar tu belleza incombustible,
pues ni la luna ni las tibias tardes
son más bellas que tú.
No tanto para decirte
con el corazón a cielo abierto
que eres la mujer más hermosa del mundo.
No tanto para sentirme acompañado
por un ángel.
No tanto para oír a Beethoven,
sus delirios,
cuando los dos conversan en el arte.
No, no tanto para eso.
Mi motivo es completamente simple:
Quiero estar junto a ti
para cuidarte.
Para ser tu cobija, el techo y una trabe,
tu suéter,
el pan del desayuno
y la medicina antiespasmódica antes de dormir.
Para ser el soldado de tu sueño
y asegurar que no te asuste nada, nada,
ni la más amistosa pesadilla.
Para que cuando despiertes y salgas a la calle
yo sea un quitasol, una bufanda,
un impermeable
y el amuleto de tu buena suerte
y vaya un paso atrás y otro adelante
cambiando los semáforos.
Para cuidarte.
PÁGINA EN BLANCO
Página en blanco
no te puedo llenar
tal vez salpicar
tinta áspera de lágrimas
que borrarán
lo nunca escrito
por un llanto ahogado
apagado nunca
expresado en letras
aún no puestas
sobre tu papel
mojado por llanto
derramado sin querer
Lápiz
Amigo fiel
Tu tinta se agota
sin escribir
por dudas perdidas
en papel limpio
en hojas frías
La pluma está seca
El bolígrafo vacío
La lapicera en bolsillo
sin escribir
Acabé la primera página
sin mancha está
Ya no quedan ideas
ni sueños para contar
Sólo quedan penas
y tristeza en mi canción
y no puedo cantarla
Perdí la voz.
Siquiera hubiera partitura
sólo partidura en el corazón
Página, te he llenado
con dudas fútiles
letras perdidas
sin conexión
pequeñas ideas
un verso y canción
Creo que sigues en blanco
yo perdido en pasión
Los poemas no brotan
hoy ya van dos
Ninguno se acerca
a los primeros de amor
Para versear hay que sentir
odio y amor
Tal vez querer morir
Ya no quiero nada
sólo páginas llenar
Los días se aplanan
Las noches ciegan
Las mañanas no hay sol
La luna se perdió
Ya no puedo escribir
En blanco sigues
con tinta encima.
SIN TÍTULO
Inundando la noche con sus espejos
nuevos ángeles caídos llegan con
sus espadas rotas desagarrando a
esta triste tierra que pisamos,
Duermo bajo el ala del
cuervo que carga en su espalda
el nauseabundo aire caliente del infierno.
Bebí la sangre de un arcángel
y mi castigo fue perderme
bajo un sol de penumbras.
Y la tierra poco a poco
se empieza a quemar,
y yo lo único que pido
es que el alma no se
te envenene porque todo lo
que te rodea tiene vida
y como el aire cargado de azufre
mortal es y tú sentado ahí
como quien espera que lo carguen
y lo saquen ,
pero cuando más te necesité
para ser más humana
soltases mi mano y nada te importó
más que tu vida ,
esa que ahora es mía cada
vez que te retuerzas de dolor y
tus ojos no vean más que un pasado
sin final.
YO IBA
Yo iba
Iba buscándote...
Entre las risas de los niños,
jugueteando con los colores de la mañana,
abriendo nuevos surcos en la tierra,
con el canto de la aurora.
Buscándote entre el rocío de las flores...
Tejiendo sueños con mis manos
buscaba cada pedazo de tu alma,
ensimismada en el versar de tus letras,
enardeciéndome por cada detalle de tus rimas,
Así te fui buscando… en el despertar de muchos soles…
¡Cómo ansiaba encontrarte!
entre el silencio de mis deseos ocultos,
entre mi emoción más herida,
prenderte en mi corazón.
Dándole a mi vida lo azul de tu alma…
Yo iba
Iba buscándote...
¡Desesperada por hallarte!
logré filtrarme entre las líneas de tus versos,
logré captar la atención de tu mirada,
logré fragmentar tu corazón en pedazos.
Logré que te entregaras a mí con tu canto…
Yo iba
Iba buscándote...
¡Te encontré una madrugada!
¡Madrugada de tus dioses!
en que mis labios se sellaron con tu nombre,
en que mis sueños galoparon por tu cielo.
En que mis días sólo aguardan por tus besos…
Yo iba
Iba buscándote...
HACIA EL POEMA
Desdichas y delirios decimados,
perplejas palabras que nos asombran.
Adioses imperfectos y paradisíacos,
banderitas de niños huérfanos,
limosnas de amor, pedacitos de pan
para almas hambrientas y disecadas.
Lamentos de seres abyectos,
crines y melenas oscuras al viento.
Sed de vivir, ansiedad de amar.
Búsqueda insensata del ser,
miseria de uno, fortuna de muchos.
ESCATOLOGÍA PERSONAL
Voy a buscar entre
los rincones de mi
consciencia los gatos
de los silencios, me
iré de un lugar al que
aún no llego, navegando
entre mariposas
travestidas de hielo
para cruzar el umbral
entre el murmullo y
el destierro.
Equivocando horizontes
nadando entre hirientes
confesiones, pero no
me pierdo de nada
más que del falso
temblor en el espejismo
de una realidad que no
es ni terrible, ni trivial
y que sólo se desnuda
frente a los ojos de
quimeras, y que sólo
anda entre esfinges
callejeras.
Como siempre
grito que no soy
esclava ni prisionera
en una celda de carbón
y que me podría llevar
cierto carajo de torturas
futuristas sin un eslabón
no tengo llaves de retorno
al camino ''sinsabor''.
Me dejo ir entre
ramas rotas y
donde plasmo mis
cicatrices, llenándome
de venenos conocidos
de matando y sacudiendo
al dolor cuando me doy
cuenta que no debió haber
caído, burlándome de
la tempestad de infortunios
sin más cabida a la
esfumada mente de
un pájaro abrumado
!No, no es un cuervo!
así como hablo, así
me cuento los dientes
los que he perdido
en extraños valles
de alimañas que no
se arrastran.
Ni adulaciones de
morbos, ni credos
ni ídolos rotos nada
de eso deseo, es más
que ya ni sé que anhelaba
caso típico de una contaminación
reservada, botellas de
cristales guardan las nostalgias
ajenas, las pasadas, pero
que he vomitado con alientos
que mitigan las venganzas.
No, pero no las mías
yo sigo por allá perdida
entre palomas sin garras
entre gaviotas llenas de
odios.
Sin embargo estoy
vigente, entre los
absurdos, entre los
ególatras y los serviles
contemplando al sol
girar en el cemento
quitándome las uñas
y... Comiendo excremento.