Poema titulado Haití ¿Por qué a ti? en la sección Poemas sociopolíticos , de la categoría Tu Mundo Literario :: Publicar Poesía en VERSO; por Sandry
Me uno a tus letras poderosas y tus interrogantes ante esta desgracia, pues si no hacemos un llamado ...
Me uno a tus letras poderosas y tus interrogantes ante esta desgracia, pues si no hacemos un llamado a la conciencia, el ser humano no reacciona ante su orgullo e incensibilidad. Un placer recorrer tan poderoso escrito. Un abrazo y mis estrellas desde mi bella tierra.
Gracias amiga por estar cerca y dejar tu calido comentario. Abrazos tan cercanos como incondicionales.
Te felicito, has hecho un emblema de las impotencias del ser humano. Senciallamente sentirse aguerrido para clarar que si dios existe no hay humanidad. Ellos alli, en silencio, se refugiaran en cada una de tus dedicadas silabas. Les has dado energia, luz, elevacion., son seres como nosotros, pero..., dios los abandonol. Besos de luzyabsenta
Sin duda, la tragedia de ese pais fue un duro golpe para todo el mundo, en especial para los haitianos; mi querida amiga, la gente demasiado sensible como usted sufren con el dolor ajeno, eso es digno de aplaudirle pues en estos tiempos la mayoria de la gente solo ve su propio yo, nos hemos vuelto ajenos a nuestro semejante, yo tengo mi propia forma de ver las cosas, lamentablemente no puedo escribir mas de lo que quisiera pues este espacio es reducido, lea la biblia, hay puede hallar respuestas a muchas de sus preguntas y angustias.
Daniel 2:44
La tragedia de Haití está movilizando al mundo entero a ejercitar la caridad. Pero tienes razón LOLA, la tragedia de Haití es una larga historia. Lo haitianos van a seguir a recuperarse y reconstruir con la ayuda de mucha gente caritativa, de la iniciativa de muchos países que han dicho presente de inmediato. La realidad de Haití nos puede ocurrir en cualquier momento, la muerte y los desastres naturales no discriminan.
Una oración para Haití y sus familiares en el exterior.
Te felicito, has hecho un emblema de las impotencias del ser humano. Senciallamente sentirse aguerrido para clarar que si dios existe no hay humanidad. Ellos alli, en silencio, se refugiaran en cada una de tus dedicadas silabas. Les has dado energia, luz, elevacion., son seres como nosotros, pero..., dios los abandonol. Besos de luzyabsenta
Gracias amigo por dejar sentir tu presencia. Querido Carlos esto es una tragedia y aún les queda lo peor por vivir, espero que la sociedad del 1º mundo (como así se hacen llamar) tenga conciencia humana y les retiren la deuda, no hay derecho que gentes que no pueden comer tengan que pagar a los grandes con grandes intereses. ¡Que mal está la vida! y que mal repartida. Abrazos grandes amigo.
¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! Sí, pero tengo toda la tierra a mis pies.
Tagore
Lola Pérez Fernández. Todos los derechos reservados.
El viento se ha parado, ha dejado de soplar, se ha silenciado el alba y no se siente la mar. ¡Por qué este castigo infame? ¿Por qué la tierra movió y tan solo en un lugar donde la pobreza impera? Es como en el cuento de los tres cerditos, la casa de cartón, la casa de paja, la casa de mármol esta última, la intocable, Las que no mueven los vientos, las casitas de los grandes, las de los más prepotentes, las de los más sinvergüenzas, los poderosos infames. ¿Qué les importa esas gentes? Para ellos no son nadie. En chozas inconsistentes llega un huracán y zas, todito va y se lo lleva. ¿Que pasa en este mundo? N o nos queda corazón? Ahora que se destruyó, ahora si piensan los “grandes” que tenemos que hacer algo, que un pueblo así no puede vivir. ¿Han de morir tantos seres, para qué abramos los ojos? ¿O quizás esto les sirva para ponerse medallas? No hay conciencia humana se vive casi al tuntún, si mi vecino o hermano le acucian los problemas ¿Pues, qué culpa tengo yo? Me hago la vista gorda y miro para otro lado, no vaya a ser que si miro vea lo que ver no quiero yo y me salpique la pena. ¡Que digo yo! que la pena compartida siempre será menos pena aunque algo recoja yo.
Lola Pérez
Contra la naturaleza nada se puede hacer, pero contra la pobreza si; combatirla implica tener a un pueblo mejor preparado para reaccionar a embates semejantes. Saludos y estrellas para ti.
Sin duda, la tragedia de ese pais fue un duro golpe para todo el mundo, en especial para los haitianos; mi querida amiga, la gente demasiado sensible como usted sufren con el dolor ajeno, eso es digno de aplaudirle pues en estos tiempos la mayoria de la gente solo ve su propio yo, nos hemos vuelto ajenos a nuestro semejante, yo tengo mi propia forma de ver las cosas, lamentablemente no puedo escribir mas de lo que quisiera pues este espacio es reducido, lea la biblia, hay puede hallar respuestas a muchas de sus preguntas y angustias.
Daniel 2:44
Querido amigo, no tengo angustias, tan solo me mueve el alma en escalofríos, No es precisamente los que se han ido, los que me llenan de lágrimas, esos están ya bien acogidos y su energía (seguro buena y pura) andará protegiendo a sus seres queridos, pero así y todo lo duro está por llegar, la extrema pobreza en que se deja vivir a este país, no creo que cambie, nos falta mucha humanidad. Gracias amigo por dejar tu comentario, abrazos grandes para ti.
¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! Sí, pero tengo toda la tierra a mis pies.
Tagore
Lola Pérez Fernández. Todos los derechos reservados.
La tragedia de Haití está movilizando al mundo entero a ejercitar la caridad. Pero tienes razón LOLA, la tragedia de Haití es una larga historia. Lo haitianos van a seguir a recuperarse y reconstruir con la ayuda de mucha gente caritativa, de la iniciativa de muchos países que han dicho presente de inmediato. La realidad de Haití nos puede ocurrir en cualquier momento, la muerte y los desastres naturales no discriminan.
Una oración para Haití y sus familiares en el exterior.
Abrazos,
Roxane
Muchísimas gracias Roxane por dejar tu comentario en este poema sobre la tan terrible tragedia, esperemos que lo peor no este por llegar. Abrazos grandes amiga.
¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! Sí, pero tengo toda la tierra a mis pies.
Tagore
Lola Pérez Fernández. Todos los derechos reservados.
El viento se ha parado, ha dejado de soplar, se ha silenciado el alba y no se siente la mar. ¡Por qué este castigo infame? ¿Por qué la tierra movió y tan solo en un lugar donde la pobreza impera? Es como en el cuento de los tres cerditos, la casa de cartón, la casa de paja, la casa de mármol esta última, la intocable, Las que no mueven los vientos, las casitas de los grandes, las de los más prepotentes, las de los más sinvergüenzas, los poderosos infames. ¿Qué les importa esas gentes? Para ellos no son nadie. En chozas inconsistentes llega un huracán y zas, todito va y se lo lleva. ¿Que pasa en este mundo? N o nos queda corazón? Ahora que se destruyó, ahora si piensan los “grandes” que tenemos que hacer algo, que un pueblo así no puede vivir. ¿Han de morir tantos seres, para qué abramos los ojos? ¿O quizás esto les sirva para ponerse medallas? No hay conciencia humana se vive casi al tuntún, si mi vecino o hermano le acucian los problemas ¿Pues, qué culpa tengo yo? Me hago la vista gorda y miro para otro lado, no vaya a ser que si miro vea lo que ver no quiero yo y me salpique la pena. ¡Que digo yo! que la pena compartida siempre será menos pena aunque algo recoja yo.
Lola Pérez
Triste desdicha para esa patria Caribeña. Y tienes mucha razon no es hasta que mueren miles que se dobla un dedo para ayudar. Aun asi, no hemos de ignorar tal catastrofe. Tras de que hay un inmenso dolor humano, la desgracia de lo sucedido magnifica la situacion de la isla y sus ciudadanos.
Gracias por compartir Lola, tus palabras fuertes son siempre una inspiracion.
Besotes grandotes para ti!
Contra la naturaleza nada se puede hacer, pero contra la pobreza si; combatirla implica tener a un pueblo mejor preparado para reaccionar a embates semejantes. Saludos y estrellas para ti.
Así es amigo, pero parece que siempre toca, allá donde no tendria que tocar. Gracias por pasar y recoge un beso.
¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! Sí, pero tengo toda la tierra a mis pies.
Tagore
Lola Pérez Fernández. Todos los derechos reservados.
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