Estimado compañero, respeto profundamente tus creencias religiosas, que nadie te ha impuesto, porque están basadas en tu libertad de pensamiento. Las actitudes religiosas individuales, sin guías espirituales que las mediaticen y manipulen, están basadas en lo que los filósofos llaman religión natural, cuyo componente básico es la ingenuidad, que es lo que hace que estos comportamientos y sentimientos religiosos sin cortapisas sean buenos y admirables.
Un fuerte abrazo de un ateo que defiende la religión natural