Poema titulado La lengua la traigo puesta (DÉCIMAS) en la sección Poesía Cómica, sarcástica (sainetes y otros) , de la categoría Poemas Generales; DIBUJO: Víctor Ríos
(GRACIASSSSSSS!!!)
La lengua la traigo puesta
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua ...
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua la traigo puesta,
converso hasta con el mar.
Mi intención no es agobiar
pero es más fuerte que yo,
desde que aprendí el ajó
ya no pude quedar muda
y no tengan ni una duda,
también canto el arrorró.
Converso con el vecino,
con el dueño del mercado,
porque eso no es pecado
y es un don del argentino.
Si te encuentro en mi camino
de mi no te salvarás,
entre mate con chipás
te contaré de mis cuitas,
mis palabras son gratuitas,
no te fallaré jamás.
Fabiana Piceda
Chipá: Como chipá, chipa o chipacito se conocen varios tipos de panecillos de harina de mandioca o maíz, típicos de la gastronomía paraguaya, y de las regiones aledañas de Argentina y de Brasil (aunque no es exactamente igual, el símil brasileño es llamado en portugués pão de queijo, o sea, pan de queso).
Hay una buena razon y no es esconder la razon,hay que hablar para manifestarse,hay que hablar para no acallar las injusticias.Que siga rodando la palabra.
Gusto leerte.
Te dejo mi link por si deseas comentarme:
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua la traigo puesta,
converso hasta con el mar.
Mi intención no es agobiar
pero es más fuerte que yo,
desde que aprendí el ajó
ya no pude quedar muda
y no tengan ni una duda,
también canto el arrorró.
Converso con el vecino,
con el dueño del mercado,
porque eso no es pecado
y es un don del argentino.
Si te encuentro en mi camino
de mi no te salvarás,
entre mate con chipás
te contaré de mis cuitas,
mis palabras son gratuitas,
no te fallaré jamás.
Fabiana Piceda
Chipá: Como chipá, chipa o chipacito se conocen varios tipos de panecillos de harina de mandioca o maíz, típicos de la gastronomía paraguaya, y de las regiones aledañas de Argentina y de Brasil (aunque no es exactamente igual, el símil brasileño es llamado en portugués pão de queijo, o sea, pan de queso).
jajajaja, si nos encontramos las dos...ya no paramos...jejejeje
un abrazo con estrellas
Rosario
No olvides que estás aquí para ganarte las alas...
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua la traigo puesta,
converso hasta con el mar.
Mi intención no es agobiar
pero es más fuerte que yo,
desde que aprendí el ajó
ya no pude quedar muda
y no tengan ni una duda,
también canto el arrorró.
Converso con el vecino,
con el dueño del mercado,
porque eso no es pecado
y es un don del argentino.
Si te encuentro en mi camino
de mi no te salvarás,
entre mate con chipás
te contaré de mis cuitas,
mis palabras son gratuitas,
no te fallaré jamás.
Fabiana Piceda
Chipá: Como chipá, chipa o chipacito se conocen varios tipos de panecillos de harina de mandioca o maíz, típicos de la gastronomía paraguaya, y de las regiones aledañas de Argentina y de Brasil (aunque no es exactamente igual, el símil brasileño es llamado en portugués pão de queijo, o sea, pan de queso).
Con tus décimas a cuesta
hoy me ha venido la luz,
y reconozco que tú,
Fabiana me has recordado
a poetas del pasado que
he visto a través del tragaluz.
Muy original el poema
que has escrito vive Dios,
por ello te felicito y un abrazo
te mando desde la tierra
en el que la décima surgió.
Ja,ja,ja...pues me parece que padecemos el mismo mal,¡madre mía si nos encontramos algún día!,
posiblemente nos echen,estemos donde estemos...aunque pensándolo bien no es ningún mal,digamos que compensamos la falta de palabras de otras personas,sí,visto así suena mejor,¿no crees?...
Un placer pasar por tus divertidos versos,ya le pusiste la sonrisa a mi mañana.
Un beso grande.
Del amor salen hermosos poemas, del desamor verdaderas obras de arte.
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua la traigo puesta,
converso hasta con el mar.
Mi intención no es agobiar
pero es más fuerte que yo,
desde que aprendí el ajó
ya no pude quedar muda
y no tengan ni una duda,
también canto el arrorró.
Converso con el vecino,
con el dueño del mercado,
porque eso no es pecado
y es un don del argentino.
Si te encuentro en mi camino
de mi no te salvarás,
entre mate con chipás
te contaré de mis cuitas,
mis palabras son gratuitas,
no te fallaré jamás.
Fabiana Piceda
Chipá: Como chipá, chipa o chipacito se conocen varios tipos de panecillos de harina de mandioca o maíz, típicos de la gastronomía paraguaya, y de las regiones aledañas de Argentina y de Brasil (aunque no es exactamente igual, el símil brasileño es llamado en portugués pão de queijo, o sea, pan de queso).
jajaja Siempre se había sospechado, pero ya tienen bases científicas: NOSOTRAS LAS MUJERES HABLAMOS 3 VECES MÁS QUE LOS HOMBRES. Usamos unas 20 mil palabras al día, mientras que los hombres tan solo usan unas 13 mil palabras. Eso es mucha la diferencia jaja
Un placer leerle.
Éxitos.
No puedo dejar de hablar
y como toda maestra
la lengua la traigo puesta,
converso hasta con el mar.
Mi intención no es agobiar
pero es más fuerte que yo,
desde que aprendí el ajó
ya no pude quedar muda
y no tengan ni una duda,
también canto el arrorró.
Converso con el vecino,
con el dueño del mercado,
porque eso no es pecado
y es un don del argentino.
Si te encuentro en mi camino
de mi no te salvarás,
entre mate con chipás
te contaré de mis cuitas,
mis palabras son gratuitas,
no te fallaré jamás.
Fabiana Piceda
Chipá: Como chipá, chipa o chipacito se conocen varios tipos de panecillos de harina de mandioca o maíz, típicos de la gastronomía paraguaya, y de las regiones aledañas de Argentina y de Brasil (aunque no es exactamente igual, el símil brasileño es llamado en portugués pão de queijo, o sea, pan de queso).
Son muy simpáticos estos versos Fabiana,pero en nuestros países eso no solo le pasa a las maestras, cuantas vecinas nos paran y no nos dejan de hablar y nos queremos ir y no parannnnnnn,jajaja.
Muy bonitos versos e ingeniosos,gracias por compartirlos,un beso Sandra
Ha sido un gusto compartir estos momentos contigo
Sandra
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