Ah… caballero…
Que puede decirle esta princesa ante semejantes palabras.
Solo un tímido agradecimiento puede salir de mis labios…
Le deseo un año lleno de esplendorosa oscuridad, que el veneno de la grandeza moje su pluma y la tinta de los deseos le de rienda suelta su letra.
El infinito le espera, caballero.
Y esta princesa, a través de sus pupilas blancas espera verle volar muy alto.
Feliz año nuevo.