♥♣♠ HET ACHTERHUIS ♠♣♥
El cielo absolutamente azul del atardecer estaba hermoso. Se manifestaba maravilloso, inmenso, inalcanzable. Infinitamente solitario, la compañía de las nubes blancas no hizo presencia. Al fijar mis ojos en su trágica belleza se acentuó la soledad de mi ser. Mi alma saltaba a gritos y lágrimas; quería ser libre, convertirse en una nube y brindarle compañía a la inmensidad que la enamoró con su bondad.