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Es increíble cómo al son de la naturaleza y el espacio universo, se puede reencarnar y volver al mismo lugar: los motivos sepa el corazón y el alma.
saludos Nancy
Atrapante, en este mundo "poetario" de todos los cuentos es mejor una pizca de realidad. Trabajo de seguridad/pero como un cuento, poeta.
un abrazo Palmira
Involución. En nuestro mundo interior dónde el aprendizaje hace la promesa de encontrar la puerta entre lo conocido y desconocido, el espacio para dar el salto.
saludos Nancy
Sacrifico,
el arte de tu sombra
en otra parte;
Desoír.
Recogerás en el desconocido
el paraíso
que ató tu mano
al puñal.
Premonición.
Eres más que, ese cuerpo que me abraza
Nadie te vio fugitiva
El vago recuerdo adónde va mi memoria,
inseparable
cita
la noche que con ternura
de otros pasos...
Porque la soledad atisba con el punzante pasar de los años en la edad, queda fijar con destreza la forma de mostrar el corazón a solas y en solitario.
saludos Palmira
Soy mi adversario cuando escribo
Nocturno y blasfemo,
en la llaga arde de memoria
este poema.
De mi sangre,
apátrida quemo mi hospicio.
Pesetero
nada de pautas,
Escribo en la sombra,
si me ausento,
mi ego
sin saber más de mí,
comprenderá
que soy un hueso duro de roer.
Y nuevamente...
El Dios.
Creación de barro
(ebrio de ti)
Elíxir purificador.
Orgásmico —luz
y sombra—
matarás tu ego,
que
el fruto prohibido
en la carne
Divinidad en otros ojos.
Roto el hechizo
humano
el corazón de otros dioses.
no finjas pequeño dictador,
que
de tu adiós
purga
el confesionario a...
Antes,
a la sombra,
tus labios
como dos candelas.
Pequeño corazón
no dejes
piedra sobre piedra.
Hágase, también, tu voluntad.
En el brasero, te concedo mi sacrificio.
Otro invierno pesa en el beso
que nos dimos;
te diré un secreto
mientras,
te amo si pienso
otra vez en ti.
Sé que me...
Este frío
dentro una maldición
no se extingue;
a tientas existo
si profeso más culpas
en otra hoguera.
El fruto que me prohíbo, a otro dios, y el rezo.
Obstinación.
Probablemente,
necio,
la muerte una mierdecita;
redondito
corta el camino
a la edad que tengo.
En presencia
no te miento
de...
Este afecto
que nos contiene,
efímero
—terrenal—
criatura
azul profana.
Porque
débil juramento
suma los días;
atrás,
sospechosamente
una ciudad
de fe.
El oráculo, pequeño ángel de tierra.
Si me hubieras dicho,
del pozo
de los deseos
rifa
el miedo,
manqueados de maldad.
En un abrir y cerrar...
De está forma los sentimientos no conocen de fronteras, así la existencia a través, de la icónica imitación de ser muchas veces, lo que, en el sueño dejamos en claro.
saludos
El toque que da, ver con ojos de poeta, a la luz inimaginable y de momentos que batallan por no desaparecer hasta hoy. Todo lo que hay sirve para seguir construyendo la misma ciudad.
saludos
Detrás del nido,
echó raíces
desde octubre
en el jardín de helechos;
cómo dolió
ovar
embrión de la vida.
Contra viento y marea, el corazón ya sin alas.
Porque
la memoria
tiene brotes de nostalgia,
(como creación)
En secreto
barcos de totora,
de inevitable
dejavú
al final del sueño.
Nadie oyó...
El patíbulo tira de la soga
—detractor—
esconde al verdugo
libre de todo mal;
moscas juegan al póquer,
otra vez,
en el calendario del baño;
del reloj
tictac mono de mí
y lo esquizofrénico.
Soy, en horas dadás
de hacer
un mundo
—totoritas de bambú—
en el espejo retrovisor
Media tarde
de...
Ensimismarse como el sentido de regalar lo mejor de un sueño —despierta lo que el corazón todavía no alcanza— Así, ya sin alas pero con la locomoción que nos da un mundo desde otra perspectiva.
saludos
Haz a tu imagen
(ante mis ojos tienta lo imperfecto)
y todo lo que haga de ti:
siempre, mi ídolo de barro.
Mientras cae la noche
no te perdono
como la otra vez;
mañana arrancaré tu sombra
como un inquisidor
hasta ser tu hoguera.
Sólo de sacrificio
me deshice
(sobreviviendo)
y te quise de...
Me espera espontánea
y libre.
De silencios
—abstracción—
En el jardín de los cerezos.
En mi corazón,
como toque suave
marca el reloj
el minuto idéntico a ti.
Y más onomásticos
en la memoria
mientras,
motitas de felicidad
meditan a desperezarse.
Tazas de café en el bulevar.
—Utopía—
De camino...
Si he creído en ti
entonces,
trae tus espinas y mi dolor,
de azotes
también el rezo que te niego.
Domingo, el centinela
en tu casa
y todos en tu sudario
a la hora de dormir.
Hasta hoy no hubo quien dobló
tu cruz
con los brazos
desnudos de memoria
(en la pared)
Y al pregón de la tarde...
Desterrado.
El cuerpo de sacrificios
como estigma: en la mesa el forastero
come
el pan nuestro de otro día;
por la ventana
—a medio abrir—
una oración huye llena de remordimientos.
¿Quién no extrajo un milagro aprehendido en un verso?
Qué nostalgia
da para más, por lo menos
una vez al día...
Estrella en el mar
apátrida de cielo
en la tierra.
Casa vacía de palabras
y sus ánimas;
sudor noche
como disfraz en vigilia;
memoria de años, culto escénico
en los ojos
de mitos el corazón.
Somníferos en el tictac de reloj
y ésta soledad de balanza;
miedo de marionetas
cazador de un solo dios...
Cómo no saber aunque a veces más que dolor es el recuerdo en la memoria que nos lleva a lugares donde deseamos estar, aún reconociendo la falta cometida sin pensar en el tiempo.
saludos
Como en los tiempos buenos —los que a veces hay que cerrar los ojos y ver con el corazón— queda el recuerdo y la memoria en la intacta percepción de buscar el amor imperceptible dentro (el alma)
saludos
No fue de hacer
idéntico
el color de una promesa
el botón único
en la sien
—el karma de una hormiga
tactar el alma, obscuro—
El origami suelto en otro idioma.
Fungen de emisario:
tacitas de café,
cucharita de palo
y una mesita rota.
Globos aerostáticos en el ascensor;
el cielo de tatuaje
y...
Mi corazón
en un cuerpo cansado
de rutinas;
el frío
de tu ausencia
el dolor que me marca,
y porqué he callado mucho.
Te encontré un día en el bar de la esquina.
No nos dijimos nada
para no herirnos, pero tu silencio
dijo mucho
más que el mío.
No nos salieron palabrotas,
ni bebimos
del coñac...
Como si fuera costumbre esta estación, queda descascarar y despojado de todo sentimiento —negativo— y que nos afecte, sólo seguir el camino de vida.
saludos
porque la inspiración se refleja en lo corpóreo y espiritual a la vez. Dentro, muy dentro la poesía es el alma viva de dos amantes saciados de amor.
saludos Nancy
Débil penumbra
¿No todo está perdido?
De ser el mismo,
por costumbre
me expongo
y el culpable soy yo.
Adónde me fui a expiar
el día repta desde un viejo reloj
a la luz del día;
sobre todo mis palabras,
en el frío
no me hallaré
como letrero de neón.
Por si me equivoco,
existe una dedicatoria...
Siquiera,
pellizcarme otra vez, mientras,
el rostro del día
pueda mudar de piel;
y, sin embargo,
viene y llega,
el momento de estar peor que otro
en lo absurdo
del espejo.
Desde el cielo imaginario está de harapos este disfraz maldito.
Por lejos, me atrevo, y sobrevivo
de barro y cemento...
Me gustaría que el sueño, la realidad fuera más propia y propicia para saber lo que podemos hacer sin tener que "despertar" en cualquier punto de la historia.
saludos
En la niñez está las imágenes y recuerdos que dieron vida y las risas diáfanas entrañables. El escenario poético crece en el corazón y a pluma.
saludos
PD: hay palabras que necesito ir a por el diccionario.
¿Te enamoraste de un gran amor?
En mi corazón
3 veces te he negado;
pero no basta con eso
en mi cumpleaños
prometo
un beso que no de contigo.
Octubre 2014 otra estadística más.
Dos veces pregunté
insistiendo
¿Qué cerca está tu casa si te abrazo más?
En el único jardín
—de nosotros—
he de...
El mismo hogar
a la luz de luciérnagas;
no te dije
mi infancia creció
como si te hubieras ido;
ahora soy el huésped imaginario
en tu credo.
Si el alma existe déjame tus alas.
(Intrínseco)
Crisis existencial, en lo humano y manicomio en el seso.
el candelero de rara luz
atemporal
deslumbra tu...
Lo que se enmienda al pasar la noche por los ojos noctámbulos, bien, uno quisiera que el hilo de luz alumbre como el faro esperanzador y la clave para no dolernos.
saludos