Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Muchísimas gracias por tu bienvenida alde y por tus palabras. Creo que ser una fuente de paz y luz no significa que estemos exentos de dolor; más bien, nos da fuerza para acompañarnos a nosotros mismos y a los demás incluso en los momentos más oscuros. La pérdida deja cicatrices profundas, pero...
De la noche a la mañana,
sin advertencia alguna,
cuando todavía la brisa cálida
llenaba mi alma
y mis ojos eran faros suaves
que tocaban corazones,
todo cambió.
Yo era paz.
Era calma.
Era el susurro invisible
que aquietaba la angustia de otros.
Quien me miraba
recibía un eco de luz,
una armonía...