Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Como una versión moderna de la última cena,
mi propio Judas comparte conmigo,
mesa, cama y hogar,
sin monedas de intercambio,
parece que a sórdido placer,
como quien lanza un mensaje oculto que trasciende a lo ético
y exhorta mi propia interioridad,
y yo, ausente… te veo… doy lo que...
Y se hizo cielo,
terrateniente en fe desconocida,
volando sin amarras ni cómputos de emoción,
preparando morada infinita, quizás para mi… o no,
pero, dejando aquí memoria llena y tazas vacías de café,
donde rosario gastado busca su luz,
misma que yace perdida en mí.
Como vela gastada
esperando un viento a su favor
deposita esperanza en ventura trasnochada;
Sin memoria;
Que afligida en el mal de la ausencia
se aferra a la flama que con desdén lo consume.
Ahora es lento el andar de los días
me deja solo ante el imprevisible y basto universo
de esperadas mentiras
que parecen diabólicamente aladas
para conjuro de mi propia expiación
que encubre rasgos no negociados de desilusión
ante la exuberante sombra que antecede la consternación
que...
Tanto llanto perdido por vanas traiciones, y yo,
Presumiendo de mi amor baldío
Todo es diferente ahora,
Donde jamás pudo amor alguno herirme de muerte
Yace ahora rendido mi pobre corazón
Sangrando sin herida
Esperando impávido el inminente estallido
Creyendo que olvidar es una opción.
Y si la muerte fuera la vida
donde las casas se hacen hogares
y toman la fe desprevenida
dejando mi ser en luz para dormir el alma
y continua el frío traicionero anclado
en lo que nadie ha sabido nunca
ya que las historias no terminan aquí
sino en el mismo comienzo.
Aquí a ciegas,
bajo los ojos de un pérfido amor,
dispuesto a dejar los vicios que ostentan el poder
pero subconsciente en vano,
caigo rendido ante el cruel despliegue demagógico
para saciar el libidinoso afán de aquel que siente el deber
sagrado de triunfar, buscando gozo
a cuenta de...
Esta distancia que corta mi aliento
y vuelve al futuro bravío
queriendo resucitar carcajadas de antaño
para no hablar más en pasado
donde el júbilo brote de mis manos rumbo a tu cuerpo
y que el día se entere de la noche
haciendo enmudecer al silencio en hastió,
pero solo tengo este...