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Me preguntaste si te quería,
y yo te respondí que no,
es lo que querías oir,
es lo que quería decir.
Y mi corazón me llama cobarde,
y no puedo consolarle.
Te quiero como nunca he querido,
te amo como nunca amé.
Te he perdido.
Y solo me queda anhelarte,
y amarte.
Pero sin razón ni perdón...
A tí delicada rosa,
quiero decirte..
Que tus aromas me embrujan,
que tus colores me fascinan,
que tu belleza me cautiva,
pero siento pena por tí...
Tu belleza nació de la putrefacción,
del estiércol apestoso,
y en eso te convertirás.
Belleza efímera .
Tanto tiempo esperando...
¡Al fin!
La primavera ha llegado.
¡Abre tus pétalos!
Que tu aroma,
tu color,
y tu sabor ...
se derramen en mí.
Despierta la rendida hembra,
libera tus mas ardientes deseos,
honra a la tierna y santa madre.
Despliega tus alas de seda,
vuela mi amada sumisa,
hacia...
La magia fue desbrozada,
amontonada y quemada,
la fantasía arrancada.
Y sí soy mas sabio y listo,
y mas arisco y malaje,
y mas infeliz y triste.
Nacimos desnudos, mágicos,
no vestidos ni reales,
ilusiones rotas, huérfanas.
Late corazón, galopa.
y tú sangre corre, vuela,
buscar en cada rincón.
Quiero acordarme que una vez.....
No quise parecer tonto,
y hablé lo que no debía,
dije lo que no quería.
Y de parecer un tonto,
pasé a ser un mentecato,
ya no parecía tonto.
Y ahora sé que.....
¡Mas vale parecerlo que serlo!
Recuerdos que ...
de niño siempre pensé,
que siempre sería niño.
de joven siempre creí,
que sería joven siempre.
De viejo creo que siempre seré viejo.
De muerto pensaré también,
que estaré siempre muerto,
y tendré razón...
Lástima que los muertos no piensen,
para una vez que es verdad....
Noche cálida y callada,
sólida y mansa,
quieta y parada,
el aire vibra,
gime triste una guitarra.
La noche se despereza,
y se ilumina,
vive y se agita,
y saboreo mi tierra.
Guitarra y cante flamenco,
tascas y sillas de neas,
bailaora de sangre,
vino, duendes y amigos..
La guitarra enmudece...
La muchedumbre enmudeció
la sosegada mar se alzó,
la enorme montaña se hundió,
la tierra se resquebrajó.
El voraz fuego se apagó,
el sólido hierro se oxidó,
el arte se prostituyó,
el libre verso se murió.
Nadie nunca lo doblegó,
ni los dioses ni los demonios,
ni los fuegos ni los tormentos...
yo,
solo,
grité,
a la noche.
Desde la cima,
me respondió el eco,
volví a sentir mi grito,
nadie se había enterado.
Bajé de las cumbres turbado,
me senté y me sumergí en mi abismo,
pero no pude gritar me ahogaba,
volví a superficie y regresé a mi casa.
Florero de oro,
mesa de plata,
palacio de cristal.
Rosa coqueta,
hermosa y perfumada,
a todos deslumbraba.
Se marchitó,
de su jardín cortada,
princesa por un día.
De tu mirada soy cegado
de tus palabras sordo,
de tus besos callado,
en tus caricias encallado.
A la deriva,
sin un vigía,
sin capitán,
sin timonel.
De la mar soy enamorado,
locuaz y desdichado,
mi barco quedó anclado,
en tu inmensidad zozobrado.
Plegaría nívea sobre el cementerio,
alumbrando tumbas lápidas y cruces,
velando con respeto a los cipreses,
silenciosa extiende su misterio.
Mágica y sensual su caricia,
plañidera de los muertos,
de los nunca despiertos,
se extiende con gracia.
Diva de plata,
salmo cálido,
la luna,
blanca
luz.
Grilletes frescos,
cadenas verdes,
frondosa primavera.
Quieta agonía,
del alma mía,
la quietud consumía.
Esperanzado,
en oscuro silencio,
paciente y sosegado.
Preso perpetuo,
agonizante quedo,
de la esperanza herido.
Ramo de rosas,
quise comprar,
no las puede pagar.
Palabras rosas,
de amor prendidas,
mi ramo para ti.
Toma mis versos,
mételos en tu pecho,
siempre estarán lozanos.
Triste poeta,
bardo de flaca bolsa,
solo tu verbo es oro.
Cantinela de zafiros trenzada,
danzarina de los espejos,
esquejes de tonos bermejos,
mi mariposa en los aries alzada.
De tu vuelo mágico nacen flores,
y hadas de risas azuladas,
y ninfas rosas delicadas,
y una coral de tiernos ruiseñores.
Esmeraldas y zafiros y espejos,
rosas y azules y...
Hogar a cuestas,
sobre tu lomo,
como una bendición.
Babas y cuernos,
tu distinción,
solo una habitación.
Trato entenderte,
develar tu misterio,
aplico la razón.
Si vives solo,
y baboso cornudo,
¡Eres un caracol!
Un triste verso,
perdido llora,
de alfileres prendido.
Nadie lo lee,
es un desconocido,
un hijo mal parido.
Reposa en paz,
el verso mal nacido,
ya desaparecido.
Bajan a la arena los gladiadores,
la muerte en su cuerpo tatuada,
lacayos de la muerte alada,
matar o morir entre bastidores.
La muchedumbre de sangre sedienta,
se hacina en las gradas y grita,
muerte o vida en la mortal cita,
libres ciudadanos de alma harapienta.
Los gladiadores son meros...
Ponte estas alas,
de seda y ámbar,
sobre tu piel de nácar.
Vuela conmigo,
por este mundo,
hermoso y encantado.
Llena los cielos,
de fantasías,
de risas y alegrías.
Planea dulce,
sobre espejos de plata,
tintados de escarlata.
Manos trenzadas,
de los labios prendidos,
besos tiernos y cándidos.
El desvencijado y dolido puente aún se mantiene en pié en algunos tramos, en otros solo algunos escombros testimonian su antiguo esplendor, ha sido mordido con saña por el río, atravesado por aguaceros y empujado por vientos huracanados.
Sus ojos antaño abiertos y claros hoy cegados ya no...
Eras muy bella,
de rizos de oro,
tu carita enmarcada.
Eras preciosa,
dos esmeraldas,
de seda abanicadas.
Eras alegre,
sonrisas derramabas,
caricias en el alma.
Ya no eres joven,
quedaste desnudada,
y tu belleza pura.
Salto de fuego,
lava fundida,
en tus hombros de nácar.
Rubí encendido,
azules ojos,
la vecina soñada.
Rosa pirómana,
a fuego mata,
incendia corazones.
Rosa incendiaria,
pequeña y delicada.
pétalos de amapola.
Madurez plena,
vecinita de fuego.
vedada y prohibida.
Yo nací en el Aljarafe que en árabe significa meseta entre ríos y uno es el Guadalquivir que es novio de la mar y el otro el Guadiamar que preña la marisma de Doñana de vida; y si uno es príncipe de los ríos el otro es padre de la vida.
Es la marisma un espejo inmenso de cielos azulados...
El sol de esta mañana dorada es solaz y cálido,
tan cándido tan entrañable tan delicado,
que le canturrea una nana de oro pálido.
En su regazo dorado me lo acuna,
mientras mi bebe sonríe y se duerme,
y cierra sus ojitos y escucha.
Duérmete mi dulce niño
sin miedo ni temores,
entre mis...
La mirada de tus ojos de ébano pulido,
prenden la llama en mí corazón,
y me lo enciende y consume,
y lo hace arder con violencia.
La razón se me corre,
la locura se me viene,
la oscuridad se cierra.
Y solo quedan tus negros ojos....
Se va la lluvia,
huyen las nubes,
se despliega el arco iris.
El sol regresa,
al firmamento,
repican las campanas.
Y la luz baja,
corre la niebla,
y todo se ilumina.
Las flores cantan,
al son de las campanas,
canciones de fragancias.
Vuelve la abeja,
a su alegre faena,
danzando divertida.
Delicado como el aleteo de una mariposa,
llovía con mansedumbre y sosegada ternura,
como arrullos sensuales, cálidos y templados,
considerada y atenta como una madre.
Una mantilla de lagrimas bordadas,
cubría la avenida y la tapaba,
quedando silenciosa y calmada.
Ante tantísima ternura...
La sinceridad es según dicen una cualidad,
pero es desagradable y mal educada.
Es la verdad según dicen y cuentan lo genuino y auténtico,
y no es mas que una obra rozando lo malaje y esperpéntico..
Por eso un poquito de por favor,
que estoy malito con este calor.
Y quiero ser feliz un rato...