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Buenas tardes, quería preguntar, si la sinafia se puede utilizar entre dos endecasílabos de un soneto. P. ej:
¡Querubín! Descendido tempranero
a escorrentía por torres flanqueada
Gracias de antemano.
Buenas tardes, quería preguntar, si la sinafia se puede utilizar entre dos endecasílabos de un soneto. P. ej:
¡Querubín! Descendido tempranero
a escorrentía por torres flanqueada
Gracias de antemano.
Caminando en edad de merecer,
rastrilla basto sobre llano el tiempo;
tiempo que sopla, muere, que se marcha.
Para tan largo viaje, breve es viejo.
No tremola, que tañe el ruiseñor,
no por engalanar paisaje seco,
sino por anunciar desde la rama
el firme empeño, que es...
En noche de acristalada mente:
Aprendí a saber contar en tu pelo.
Valoré el sentirme vivo de nuevo.
Conocí aquello que era la suerte.
¡Ojalá no fuera tan diferente!
Deduzco que el rechazo asusta al fiero.
Maldigo pues matarte puede el miedo
y me hallo solo, solo ante la muerte.
Aunque...
Harto caprichoso urde el sino;
embaucado a hacerme jardinero
fui por el täimado sempiterno,
afanoso en alzar tan lábil nido.
De cómo tú y yo nos conocimos;
de a golpe de muy noble caduceo
o un muy leal cuervo de buen agüero,
no recuerdo si era invierno o estío.
Cruzamos la mirada por...
Subió al zuncho del velacho
esperándole observar.
¡A bogar! ¡Bogar! ¡Bogar!
gritaba el galán muchacho;
oficial, mas sin despacho,
buscando una demora
que llevase en buena hora
al encofrado amor
que encerró y que por error,
ingenuo entregó a Pandora.
Manifestación ostentosa de herejía,
efímera a la par que vacua e incompleta.
Escrita en verso sabor a melancolía
y no tan triste como inoportuna.
Esta es una historia de rosas que marchitan,
de podrían ser que nunca serán.
Hablamos de dar sentido a la ignominia.
¡No es bucólico sino...
¡Ay! ¡Qué tendrán esas rosas!
Qué tendrán, que son tan rojas
y en lo hondo de mi cuerpo
siento a las mariposas
en su frenético vuelo.
¡Ay! ¡Qué tendrán esas rosas
que tú tanto te sonrojas!
Y es que cuando las huelo,
son las llamas clamorosas
las que cincelan mi pecho.
¡Ay! ¡Qué...
En la sima abisal del pensamiento,
fui a comprar con moneda de suspiro
sus noches, su perfume que respiro;
en memoria posado sedimento.
Incapaz de acallar lo que yo siento,
soñé con él de nuevo y si deliro
es por el beso que escapó al retiro
que jamás logrará su advenimiento.
Mustia la...
¡Querubín! Descendido tempranero
a escorrentía por torres flanqueada;
así ufanos choquen sus espadas
los Horacios por ver semblante apuesto.
¡Serafín! Tú, el de áureos cabellos:
Sonríe y salta al son de las campanas,
con tu nívea tez, de apariencia nácar;
fragua de Ceres, orquídea de...
Vaya; pues agradezco de sobremanera estas anotaciones y comentarios porque me resultaban desconocidos. De la métrica, es cierto que muchas veces para que cuadre en endecasílabo rompo la sinalefa; pero creía que romper la sinalefa era considerado una licencia válida del poeta dentro de la norma...
Pasión con desenfreno que aterra
al otrora pendón de la templanza
y busca razón pero no la alcanza
sobre el vasto mar ni la balda tierra.
Ocho flechas me hirieron en la guerra.
Una quedó sin cobrar su venganza,
falló mi corazón en la matanza;
sólo una nada más es la que yerra.
Certero...
Buenas noches, mi nombre es Francisco; he comenzado no hace mucho a escribir poemas sobre una historia de amor personal que me gustaría ir compartiendo. Ando aún un poco perdido sobre las posibilidades y opciones de la web. Un saludo.