Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
karma.
Tal cual me lo advirtió, regurgité su nombre
en el momento menos pensado.
Me dieron ganas de entregarte ese premio,
un engendro de culpa revolviendo mis
entrañas, con ese hábito perverso
de llamarle karma a mis heridas y
gritarme, que renuncie a tener todo controlado.
Que no, no...