Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Con ahínco, arranque del pecho mi corazón
que aún vivo, palpitante se niega a morir,
es el fin le susurré, pues no existe razón
mi amada se ha ido y ya no quiero vivir.
Destellante su figura se posa ante mi
¿Acaso es usted?, ¿Es usted mi amor?
Pálida y trémula me dijo que sí,
lléveme grité, ya...