Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Quizás pronto los minutos, las horas y los días
dejen de correr hacía tu nombre.
Hoy avanzan lento, cada vez más lento,
y duelen, duelen acá en el alma,
pero quizás pronto encuentre nuevas sinfonías
unas que harán resplandecer de melodías alegres mis días
y tú, querida mía, te habrás marchado...
Cuando prometiste que jamás me ibas a abandonar
jamás se me cruzó por la mente que en realidad
no serías tú quien se quedara junto a mi,
sino que lo que se quedaría junto a mi serían todos
los rescoldos de ti y lo nuestro.
Tenías razón,
jamás me abandonaste, aun te sigo sintiendo acá,
y...
Anda, ve y pregúntale si es que acaso sabe cómo observarte sin verte, si sabe cómo sentirte sin tocarte, si sabe cómo amarte como el corazón lo exige; anda, ve y pregúntale, porque estoy seguro que no lo sabe, y tú tampoco lo hacías, hasta que lo aprendiste de mi.