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No jures muchacha que no existe
dios sobre la tierra que me convenza
de lo contrario: esto no es amor.
Estoy triste,
contigo al lado llenándome de ausencias,
volcando arena en mis piernas y en mi corazón
con el hierro de tantas letras rebeldes y suicidas.
En mis oídos tu sollozo
suena...
—Ahora creo que entiendo esos sueños —murmuró Javier.
Busca un cuaderno y una birome, y empieza a escribir:
Cuando se lean estos apuntes, quien sabe donde estaré o que habré hecho
A través de los vidrios sucios, con el telón rojizo anaranjado del crepúsculo por detrás, el cerro parecía un...
Tengo una alforja con higos
hervidos en rebanadas de luces
azules y calientes por mis preguntas en carne viva.
Tengo ristras de atajos
oteando tus ríos de agua cristalinas…
Busco el dique roto por donde huyen las aguas de cobre
cual espejo fugitivo,
veo como huyen los reflejos
y olvido...
Callada la tarde y húmeda
Tan igual a mis adentros
Tan allí en los escondidos rincones donde la pienso,
y por momentos resucito,
solo para encontrarme otra vez solo,
Con la rutina de páginas ajadas y preguntas y duelos
Y con desalientos y retinas mojadas
Y el mirar desmañando y el...
¿Por qué tanto quema tu saliva?
La sombra fúnebre de mi futuro espasmo
se acuartela en algunos peñones muertos.
Llegan a mí cual ejércitos de hormigas
o de furiosas abejas
las lejanas caricias de tu lengua,
el golpe crisantemo de tus dientes
en mis dientes.
Y peinas con la palabra dios
Todos...
Gracias amigos por esas palabras de aliento. Me habeis hecho muy feliz.
Me felicito a mi mismo por haber encontrado este lugarcito en el ancho y traicionero mundo de la internet.
Os abrazo afectuosamente.
Anaxim.
Cuantas veces no le dije
mil palabras,
aquellas
que despiden a las noches heladas
o al viento que se hace serpiente
entre las piedras…
Cuantas noches quise
empezar de nuevo un historia
de amor antiguo y demodé
pero enmudecí,
y apagué
toda esperanza
y huí como un niño asustado de los...