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No fue el invierno el que enfrió nuestros cuerpos,
tampoco la luna quien obcecó nuestra ventura,
éramos caballeros en un mundo sin dragones.
Bajo nuestras armaduras, polvo y sangre seca es lo último que nos queda.
Espectros sin brillo en la noche perpetua.
¿Acaso recuerdas cuando dejamos...
Ojos caoba
Te idealicé divino para rendirme en el pecado,
me ví perdido en tu mirada para hallarme amado.
Alabé las promesas de amor que me diste,
y ahora niegas que alguna vez me quisiste.
A pesar de ello, tus ojos caoba te delatan,
son mis besos y caricias lo que más añoran.
Un frágil...