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Se cuecen las sarandajas y el amor es mío
También es de los otros..
quizá no se.
Pero a ellos no les importan lo que cocino.
Esos otros quizá tengan hambre de otras cosas.
Y esas cosas
¿a que sabrán?
El fuego es mió y también lo es de mamá
Recuerdo muy bien que se lo robaba
Cuando...
Se cuecen las sarandajas y el amor es mío
También es de los otros..
quizá no se.
Pero a ellos no les importan lo que cocino.
Esos otros quizá tengan hambre de otras cosas.
Y esas cosas
¿a que sabrán?
El fuego es mío y también lo es de mamá
Recuerdo muy bien que se lo robaba
Cuando...
El amor estaba sentado encima de una flor de girasol
Un rayito de sol asomaba tímidamente por entre la sangre
que hilvanaba surcos pequeños, medrosos atisbos de tu
primera vez en la orgásmica muerte.
Tenías esa sensación a soledad, te asaltaba el frío
y nunca como hoy valoraste la...
Y la palabra se hizo carne en los brazos del poeta
Desmembró cada consonante y las pocas vocales
Que quedaron, magulladas rodaron por el papel
Que arrugado descansaba placidamente en la fría
Papelera.
Y la palabra no era nada antes del poema
Y el poema no era nada antes del poeta
Y el...
Después de todo ¿que es el futuro?
Pregunto un dinosaurio.
Si tengo todo el pasto, árboles y agua
De que vivir.
No me preocupo de dormir o despertar
Si mi mundo es igual cada mañana,
Cada tarde
y
cada noche.
Tengo respeto, poder y soy el mas grande
De entre todos los seres que...
Confieso que hice mío el verso del poeta
Y que más da
Si fui yo o fue alguien quien lo robo
si el poeta estaba tendido, herido, quedó
Sus huesos eran blancos y esa sonrisa
Desdibujada mueca de labios descomisados
Parecía decir Y que es la muerte sino dormir!...
Confieso que no tuve...
[FONT="Arial Narrow"]Amaneció hoy
tan otoño
Tan triste, tan mísero
como el camote del desayuno
Celos tengo
Sé que otro estará comiéndose mi felicidad
Con esperanza y leche
Frugal alimento que en la mesa de mama ausente está.
La cotidiana vida adolece hoy
De su encanto
De aquella...
Eras tu la esteril selva que explore cuando mas sediento de tu olvido estaba. Fuiste la extinguida luz de un eclipse lunar, la selene cabellera orlada de estrellas
Eras tu la bien amada, la de vestidos largos y ojos tristes, la que lloro por mi piedad, la que dió todo y nada; eras pues, la...