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A una compañera que se va volando (A Rosario)

Samuel17993

Poeta que considera el portal su segunda casa
A una compañera que se va volando
11/09/2013
A Rosario, compañera y ave que volaba
alguna vez en mis versos ya antiguos.
Morir debe de doler,
Porque vivir duele;
Morir luchando
Y tener que rendirse,
Debe de doler;
Morir debe de doler,
Y duele a quienes seguimos
Y se nos va un compañero en este viaje.

La vida es injusta
Y nos acalla la voz cuando
Estamos buscando las alas.
Pues, hay quienes las buscan siempre y no se rinden.

La vida es injusta
Y hasta nuestro propio cuerpo nos mata
Y nos destruyes, pero no nos calla, y gritamos,
Y escribimos y conseguimos un pequeño oasis.

Ojalá encontráramos un Oasis en
Nuestras palabras.
Ojalá las palabras pudieran ser como pájaros
Que llevasen nuestro ser.
Ojalá que en ellos, encontrásemos
Justicia,
Y que la pluma no pese más
Que nuestro corazón,
Que tiene que latir y luchar,
Día a día.
Y es que en el camino vamos perdiendo;
A veces ganamos, incluso en unos versos,
En un pequeño halito de felicidad,
Pues en este oficio de poeta
Hay que ser honesto y escribir con el corazón.
Y ojalá que encuentre sus alas, plumas ligeras,
Pero que vuelan alto y brillantes,
Como sus palabras…

El tiempo, como todo, hacía tiempo que me alejó
de publicar versos,
que decía yo en algún verso lejano, eran como besos;
quizás por las pocas ganas
de besar como versar;
quizás que las cosas humanas, bagajes pesados,
universidad, trabajos y pocas ganas de
versar, no me dejaran.
Hacía tiempo que ni siquiera leía sus versos,
Y hace poco también se fue otro poeta,
Y pensé que el tiempo está “jodido”, como todo,
En estos tiempos… hablando
de él, Cronos, comedor de hombres.

Espero que el tiempo no olvide algunas de nuestras palabras,
Y las malas, que las entierre con nosotros.
Hoy estás muerta, y espero que la tierra te sea leve,
Como decían los romanos, nuestros antepasados.

Quizás la edad, pudiera ser gran diferencia.
Yo soy joven, ella era mayor;
Y sin dudas unas palabras de sabiduría y de bello estoicismo,
Había en ella cuando latía su forja,
En donde alguna vez forjaron versos a Apolo y era deleite solar
Leerlos, y muchos más, cuando
Pasaba y comentaba en algún escrito en que uno, como todo,
Dejo su vida y también sus deficiencias y afectos,
Como todos…, aunque sigamos siendo un yo,
Que tiene un poco de todo.
Y ahora está muerta, y pensamos en lo disparatada y lógica a la vez
De la vida.
Que ahora ya no está y pensamos en todo lo que pasó…

Digamos que el cáncer no se la llevó,
Que fue la lucha: ¿contra quién?, preguntaran:
¿Hacen falta enemigos? ¿Acaso uno mismo?
Quizás buscaba sus alas y tuvo que luchar y arrojar la toalla
y encontrarlas por fin…

Quizás.

Pero quizás no quedó como hormiga bajo peñasco
Que se cayera sobre ella,
Como decía Juan Ramón Jiménez,
como en unos versos recientes que
hablaba de cigarras y animales diminutos;
y quizás encontró alas en ellos.

Quizás seamos diminutos.
Quizás seamos hombres,
Quizás a veces parecemos animales, hormigas o cigarras;
O quizás, a veces, un poco ángeles.
Quizás soñamos como Ícaro
Con las alas.

Quizás estemos dentro del laberinto;
Quizás hoy Rosario nos haya echado migas de pan,
O una cuerda; o un consuelo más bien,
Cuando quizás nos sintamos un poco hormigas.

Requiescat in pacem, compañera…
 
Última edición:
sin duda ya tomo sus alas al mejor lugar.
A una compañera que se va volando
11/09/2013
A Rosario, compañera y ave que volaba
alguna vez en mis versos ya antiguos.
Morid debe de doler,
Porque vivir duele;
Morid luchando
Y tened que rendirse,
Debe de doler;
Morid debe de doler,
Y duele a quienes seguimos​
Y se nos va un compañero en este viaje.

La vida es injusta
Y nos acalla la voz cuando
Estamos buscando las alas.
Pues, hay quienes las buscan siempre y no se rinden.

La vida es injusta
Y hasta nuestro propio cuerpo nos mata
Y nos destruyes, pero no nos calla, y gritamos,
Y escribimos y conseguimos un pequeño oasis.

Ojalá encontráramos un Oasis en
Nuestras palabras.
Ojalá las palabras pudieran ser como pájaros
Que llevasen nuestro ser.
Ojalá que en ellos, encontrásemos
Justicia,
Y que la pluma no pese más
Que nuestro corazón,
Que tiene que latir y luchar,
Día a día.
Y es que en el camino vamos perdiendo;
A veces ganamos, incluso en unos versos,
En un pequeño halito de felicidad,
Pues en este oficio de poeta
Hay que ser honesto y escribir con el corazón.
Y ojalá que encuentre sus alas, plumas ligeras,
Pero que vuelan alto y brillantes,
Como sus palabras…

El tiempo, como todo, hacía tiempo que me alejó
de publicar versos,
que decía yo en algún verso lejano, eran como besos;
quizás por las pocas ganas
de besar como versar;
quizás que las cosas humanas, bagajes pesados,
universidad, trabajos y pocas ganas de
versar, no me dejaran.
Hacía tiempo que ni siquiera leía sus versos,
Y hace poco también se fue otro poeta,
Y pensé que el tiempo está “jodido”, como todo,
En estos tiempos… hablando
de él, Cronos, comedor de hombres.

Espero que el tiempo no olvide algunas de nuestras palabras,
Y las malas, que las entierre con nosotros.
Hoy estás muerta, y espero que la tierra te sea leve,
Como decían los romanos, nuestros antepasados.

Quizás la edad, pudiera ser gran diferencia.
Yo soy joven, ella era mayor;
Y sin dudas unas palabras de sabiduría y de bello estoicismo,
Había en ella cuando latía su forja,
En donde alguna vez forjaron versos a Apolo y era deleite solar
Leerlos, y muchos más, cuando
Pasaba y comentaba en algún escrito en que uno, como todo,
Dejo su vida y también sus deficiencias y afectos,
Como todos…, aunque sigamos siendo un yo,
Que tiene un poco de todo.
Y ahora está muerta, y pensamos en lo disparatada y lógica a la vez
De la vida.
Que ahora ya no está y pensamos en todo lo que pasó…

Digamos que el cáncer no se la llevo,
Que fue la lucha: ¿contra quién?, preguntaran:
¿Hacen falta enemigos? ¿Acaso uno mismo?
Quizás buscaba sus alas y tuvo que luchar y arrojar la toalla
y encontrarlas por fin…

Quizás.

Pero quizás no quedó como hormiga bajo peñasco
Que se cayera sobre ella,
Como decía Juan Ramón Jiménez,
como en unos versos recientes que
hablaba de cigarras y animales diminutos;
y quizás encontró alas en ellos.

Quizás seamos diminutos.
Quizás seamos hombres,
Quizás a veces parecemos animales, hormigas o cigarras;
O quizás, a veces, un poco ángeles.
Quizás soñamos como Ícaro
Con las alas.

Quizás estemos dentro del laberinto;
Quizás hoy Rosario nos haya echados migas de pan,
O una cuerda; o un consuelo más bien,
Cuando quizás nos sintamos un poco hormigas.

Requiescat in pacem, compañera…
 
A una compañera que se va volando
11/09/2013
A Rosario, compañera y ave que volaba
alguna vez en mis versos ya antiguos.
Morid debe de doler,
Porque vivir duele;
Morid luchando
Y tened que rendirse,
Debe de doler;
Morid debe de doler,
Y duele a quienes seguimos​
Y se nos va un compañero en este viaje.

La vida es injusta
Y nos acalla la voz cuando
Estamos buscando las alas.
Pues, hay quienes las buscan siempre y no se rinden.

La vida es injusta
Y hasta nuestro propio cuerpo nos mata
Y nos destruyes, pero no nos calla, y gritamos,
Y escribimos y conseguimos un pequeño oasis.

Ojalá encontráramos un Oasis en
Nuestras palabras.
Ojalá las palabras pudieran ser como pájaros
Que llevasen nuestro ser.
Ojalá que en ellos, encontrásemos
Justicia,
Y que la pluma no pese más
Que nuestro corazón,
Que tiene que latir y luchar,
Día a día.
Y es que en el camino vamos perdiendo;
A veces ganamos, incluso en unos versos,
En un pequeño halito de felicidad,
Pues en este oficio de poeta
Hay que ser honesto y escribir con el corazón.
Y ojalá que encuentre sus alas, plumas ligeras,
Pero que vuelan alto y brillantes,
Como sus palabras…

El tiempo, como todo, hacía tiempo que me alejó
de publicar versos,
que decía yo en algún verso lejano, eran como besos;
quizás por las pocas ganas
de besar como versar;
quizás que las cosas humanas, bagajes pesados,
universidad, trabajos y pocas ganas de
versar, no me dejaran.
Hacía tiempo que ni siquiera leía sus versos,
Y hace poco también se fue otro poeta,
Y pensé que el tiempo está “jodido”, como todo,
En estos tiempos… hablando
de él, Cronos, comedor de hombres.

Espero que el tiempo no olvide algunas de nuestras palabras,
Y las malas, que las entierre con nosotros.
Hoy estás muerta, y espero que la tierra te sea leve,
Como decían los romanos, nuestros antepasados.

Quizás la edad, pudiera ser gran diferencia.
Yo soy joven, ella era mayor;
Y sin dudas unas palabras de sabiduría y de bello estoicismo,
Había en ella cuando latía su forja,
En donde alguna vez forjaron versos a Apolo y era deleite solar
Leerlos, y muchos más, cuando
Pasaba y comentaba en algún escrito en que uno, como todo,
Dejo su vida y también sus deficiencias y afectos,
Como todos…, aunque sigamos siendo un yo,
Que tiene un poco de todo.
Y ahora está muerta, y pensamos en lo disparatada y lógica a la vez
De la vida.
Que ahora ya no está y pensamos en todo lo que pasó…

Digamos que el cáncer no se la llevó,
Que fue la lucha: ¿contra quién?, preguntaran:
¿Hacen falta enemigos? ¿Acaso uno mismo?
Quizás buscaba sus alas y tuvo que luchar y arrojar la toalla
y encontrarlas por fin…

Quizás.

Pero quizás no quedó como hormiga bajo peñasco
Que se cayera sobre ella,
Como decía Juan Ramón Jiménez,
como en unos versos recientes que
hablaba de cigarras y animales diminutos;
y quizás encontró alas en ellos.

Quizás seamos diminutos.
Quizás seamos hombres,
Quizás a veces parecemos animales, hormigas o cigarras;
O quizás, a veces, un poco ángeles.
Quizás soñamos como Ícaro
Con las alas.

Quizás estemos dentro del laberinto;
Quizás hoy Rosario nos haya echados migas de pan,
O una cuerda; o un consuelo más bien,
Cuando quizás nos sintamos un poco hormigas.

Requiescat in pacem, compañera…
Rosario ha volado, pero queda su esencia en nosotros, y la recordaremos aquellos que la apreciábamos por mucho tiempo que pase. Gracias Samuel por tus letras.
Un saludo cordial.
 
Bello homenaje mi estimado Poeta que Rosarito agradecerá igual como yo lo hago hoy contigo. Gracias por poner a su servicio el don de tu poesía. Ella siempre habitará entre nosotros, solo se nos adelantó en este viaje. Un beso!
 
Cuando el poeta muere se hacen brumas en el espiritu y el corazon del mundo sufre un vuelco irreparable. Una fuerza de la palabra se va y con ella la intencion sublime de un mundo mejor. No la conocia.En el cajon de los poetas queda una lágrima perpetua. Pero se que le estará mostrando sus versos a El.
 
Solo es necesario creer y esforzarse para lograr salvar lo unico salvable, el espíritu... El ciclo de la vida, un misterio que conoceremos quizá si no nos perdemos en la nada o en la oscuridad, en Rosarito había luz, se sentía en su poesía y sus mensajes, cuando supe de su deceso volví a sentir esa tristeza acompañada de paz que sentí cuando mi padre faltó, paz que da la certeza de que era un hombre de fe, integro, lo cual se sentía en rosario, un abrazo Samuel, estupendo scrito, muy sentido... Un palcer leerte...
 

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