Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo esperaba que las nubes desapareciesen
para poder ver el cielo de tus ojos,
que el mundo se callara
para poder escuchar tus dulces palabras,
que el tiempo no corriese tanto
para poder disfrutar de ti,
de tu presencia y de tu amor,
sin miedo a que un día se acabe todo,
que las nieblas del olvido se despejen
para poder ver tus bellas sonrisas,
que la distancia desaparezca
para tocar tus manos
con las mías,
que el día dure más
para que con su luz
me permita disfrutar de tu imagen,
de tu inolvidable semblante,
de tu figura y de tu ser
por más tiempo,
que la fuente del amor haga brotar
más cantidad cada día
para que nuestros corazones se llenen
del mayor cariño que nunca haya existido,
que nada se interponga
entre tus miradas y mis ojos,
y entre mis caricias,
para que podamos disfrutarlas
mientras estén a nuestro alcance
y nuestros corazones tengan fe
y crean que podremos seguir mirándonos
ahora y siempre,
que nada cubra nuestros ojos
y nos dejen ciegos,
y no podamos ver el amor,
ni la belleza que encierra,
ni la ternura que emana,
y siempre unidas nuestras manos
para que las sombras del olvido
no logren nunca tenderse sobre nosotros,
que nos tomen como su morada,
permanezcamos alerta,
que no nos sorprenda el silencio,
encendamos la llama del amor
cuando la oscuridad trate de ocultar
nuestros sentimientos,
cuando las cosas parezcan desvanecerse
y en medio de la nada
creamos encontrarnos perdidos,
no dejemos que nada perturbe
nuestros bellos sueños,
que nada nos desvíe de nuestro camino,
aquel que emprendimos
juntos los dos, muy ilusionados,
queriéndonos como nadie se ha querido,
que no nos distraigan los silencios
ni los ruidos,
sigamos la ruta marcada
por los tiempos del pasado
cuando empezamos a querernos
y a sentirnos los dos en uno,
sabiendo que esa unión
se haría tan fuerte en el tiempo
que nada ni nadie podrá destruirla,
sigamos luchando unidos,
con las mismas palabras
y la mismas convicciones
que al principio,
y siendo así como nos amemos,
habremos por siempre vencido.
para poder ver el cielo de tus ojos,
que el mundo se callara
para poder escuchar tus dulces palabras,
que el tiempo no corriese tanto
para poder disfrutar de ti,
de tu presencia y de tu amor,
sin miedo a que un día se acabe todo,
que las nieblas del olvido se despejen
para poder ver tus bellas sonrisas,
que la distancia desaparezca
para tocar tus manos
con las mías,
que el día dure más
para que con su luz
me permita disfrutar de tu imagen,
de tu inolvidable semblante,
de tu figura y de tu ser
por más tiempo,
que la fuente del amor haga brotar
más cantidad cada día
para que nuestros corazones se llenen
del mayor cariño que nunca haya existido,
que nada se interponga
entre tus miradas y mis ojos,
y entre mis caricias,
para que podamos disfrutarlas
mientras estén a nuestro alcance
y nuestros corazones tengan fe
y crean que podremos seguir mirándonos
ahora y siempre,
que nada cubra nuestros ojos
y nos dejen ciegos,
y no podamos ver el amor,
ni la belleza que encierra,
ni la ternura que emana,
y siempre unidas nuestras manos
para que las sombras del olvido
no logren nunca tenderse sobre nosotros,
que nos tomen como su morada,
permanezcamos alerta,
que no nos sorprenda el silencio,
encendamos la llama del amor
cuando la oscuridad trate de ocultar
nuestros sentimientos,
cuando las cosas parezcan desvanecerse
y en medio de la nada
creamos encontrarnos perdidos,
no dejemos que nada perturbe
nuestros bellos sueños,
que nada nos desvíe de nuestro camino,
aquel que emprendimos
juntos los dos, muy ilusionados,
queriéndonos como nadie se ha querido,
que no nos distraigan los silencios
ni los ruidos,
sigamos la ruta marcada
por los tiempos del pasado
cuando empezamos a querernos
y a sentirnos los dos en uno,
sabiendo que esa unión
se haría tan fuerte en el tiempo
que nada ni nadie podrá destruirla,
sigamos luchando unidos,
con las mismas palabras
y la mismas convicciones
que al principio,
y siendo así como nos amemos,
habremos por siempre vencido.
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