Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El trabajo de Marta
Cuando veas la luna de sangre,
cuando el astro no salga ya nunca,
la memoria tendrás cabalgante
y a la muerte mordiendo tu nuca.
Pero mira la estrella lejana
tan brillante de amores azules,
es la aurora en alguna mañana,
es Rosario vestida de albures
que nos guarda un hueco en su alma.
El recuerdo no está en los rincones
sino en buenos espacios y llamas,
como un pájaro te fuiste en blasones
¡Quién pudiera viajar en tus alas!
¡Ay Rosario, cuánto castigo!,
la experiencia se lleva la jarcha,
un escrito es mal amigo
porque nace y sigue su marcha.
Nos dejaste lleno el misterio
y la incógnita sigue a la carta;
hay quien muere de santo Tiberio
y otro nace al trabajo de Marta.
Concluido el trabajo del hombre
cuando el tiempo sin tiempo se atrasa,
sólo queda el murmullo del nombre
¡Es Rosario y su pluma que pasa!
Cuando veas la luna de sangre,
cuando el astro no salga ya nunca,
la memoria tendrás cabalgante
y a la muerte mordiendo tu nuca.
Pero mira la estrella lejana
tan brillante de amores azules,
es la aurora en alguna mañana,
es Rosario vestida de albures
que nos guarda un hueco en su alma.
El recuerdo no está en los rincones
sino en buenos espacios y llamas,
como un pájaro te fuiste en blasones
¡Quién pudiera viajar en tus alas!
¡Ay Rosario, cuánto castigo!,
la experiencia se lleva la jarcha,
un escrito es mal amigo
porque nace y sigue su marcha.
Nos dejaste lleno el misterio
y la incógnita sigue a la carta;
hay quien muere de santo Tiberio
y otro nace al trabajo de Marta.
Concluido el trabajo del hombre
cuando el tiempo sin tiempo se atrasa,
sólo queda el murmullo del nombre
¡Es Rosario y su pluma que pasa!