Mi Triste Despedida

Raúl Rouco

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy tuve que despedirme
De una mujer,
Una mujer que yo quería,
Que de amor llenó mi ser,
Ella se llama María.

Agonizando en su cama,
Acabándose su vida,
Siempre la tiene cuidada
Quien nunca jamás la olvida,
Quien tanto, tanto la ama,
Esa tenaz luchadora hermana mía,
Que permanentemente acompaña
A su querida María,
Mi abnegada hermana Ana,
Ejemplo de amor y valentía,
Que todo cansancio aguanta
Por cuidar a su madrina.

Y yo, encogiendo el corazón,
Me acerqué a su mejilla,
Y con un beso y un adiós,
De una forma sencilla,
Modulaba con mi voz,
¡Me voy! querida María,
Y de tristeza y dolor
Se llenó el alma mía,


Y un trozo de su amor
En mi interior quedaría,
Y por última vez me miró
Y por última vez la veía.

Y ella, cuando su mirada
Parecía mirar a la lejanía,
Permanecía callada,
Y esbozó una sonrisa
Que de amor, cambió su cara.
Y a esa mujer
Que de pequeño me crió
Con juegos y fantasías,
Tuve que decirle adiós,
Aunque ella no sabía,
Que lo que de mi boca salió
Cuando besé a María,
No fue un simple adiós,
Fue una triste despedida...
 
hay mucha triseza en tus versos siempre es compicado una despedida y mas una asi te mando mi apoyo y estoy para lo uqe necesites
saludos
 
hay mucha triseza en tus versos siempre es compicado una despedida y mas una asi te mando mi apoyo y estoy para lo uqe necesites
saludos

Tardé tanto en contestar que, para bian o para mal, la despedida ya se hizo realidad hace más de una año. Gracias por tomarte un tiempo y dejarme tu visita y tu comentario, además de tu apoyo que agradezco de corazón. Contesto con tanta demora porque estoy corrigiendo mis despistes. Un abrazo.
 
Raúl Rouco;950724 dijo:
Hoy tuve que despedirme
De una mujer,
Una mujer que yo quería,
Que de amor llenó mi ser,
Ella se llama María.

Agonizando en su cama,
Acabándose su vida,
Siempre la tiene cuidada
Quien nunca jamás la olvida,
Quien tanto, tanto la ama,
Esa tenaz luchadora hermana mía,
Que permanentemente acompaña
A su querida María,
Mi abnegada hermana Ana,
Ejemplo de amor y valentía,
Que todo cansancio aguanta
Por cuidar a su madrina.

Y yo, encogiendo el corazón,
Me acerqué a su mejilla,
Y con un beso y un adiós,
De una forma sencilla,
Modulaba con mi voz,
¡Me voy! querida María,
Y de tristeza y dolor
Se llenó el alma mía,


Y un trozo de su amor
En mi interior quedaría,
Y por última vez me miró
Y por última vez la veía.

Y ella, cuando su mirada
Parecía mirar a la lejanía,
Permanecía callada,
Y esbozó una sonrisa
Que de amor, cambió su cara.
Y a esa mujer
Que de pequeño me crió
Con juegos y fantasías,
Tuve que decirle adiós,
Aunque ella no sabía,
Que lo que de mi boca salió
Cuando besé a María,
No fue un simple adiós,
Fue una triste despedida...


Amigo Raul, me has hecho estremecer el alma, se ha erizado mi piel, poemas como el tuyo me llenan de recuerdos, aunque lejos desde la distancia me siento muy cerca de tu sentir, como se dice por aqui, si necesitas una oreja, cuenta conmigo, te envio un fuerte abrazo que contenga tu tristeza, hermosos versos:::triste:::
 
Raúl Rouco;950724 dijo:
Hoy tuve que despedirme
De una mujer,
Una mujer que yo quería,
Que de amor llenó mi ser,
Ella se llama María.

Agonizando en su cama,
Acabándose su vida,
Siempre la tiene cuidada
Quien nunca jamás la olvida,
Quien tanto, tanto la ama,
Esa tenaz luchadora hermana mía,
Que permanentemente acompaña
A su querida María,
Mi abnegada hermana Ana,
Ejemplo de amor y valentía,
Que todo cansancio aguanta
Por cuidar a su madrina.

Y yo, encogiendo el corazón,
Me acerqué a su mejilla,
Y con un beso y un adiós,
De una forma sencilla,
Modulaba con mi voz,
¡Me voy! querida María,
Y de tristeza y dolor
Se llenó el alma mía,


Y un trozo de su amor
En mi interior quedaría,
Y por última vez me miró
Y por última vez la veía.

Y ella, cuando su mirada
Parecía mirar a la lejanía,
Permanecía callada,
Y esbozó una sonrisa
Que de amor, cambió su cara.
Y a esa mujer
Que de pequeño me crió
Con juegos y fantasías,
Tuve que decirle adiós,
Aunque ella no sabía,
Que lo que de mi boca salió
Cuando besé a María,
No fue un simple adiós,
Fue una triste despedida...

uyyy k lindo pero triste
te dejo mis estrellas y besitos :::hug:::
 
Amigo Raul, me has hecho estremecer el alma, se ha erizado mi piel, poemas como el tuyo me llenan de recuerdos, aunque lejos desde la distancia me siento muy cerca de tu sentir, como se dice por aqui, si necesitas una oreja, cuenta conmigo, te envio un fuerte abrazo que contenga tu tristeza, hermosos versos:::triste:::

Muchas gracias amiga por tu bello comentario y por tu ofrecimiento, pero ya no necesito esa oreja de ayuda. Este poema lo escribí hace dos años a una tía que fue algo muy especial para mis hermanas y para mí, fue durante una visita que le hice como despedida, porque ella estaba moribunda, encamada y paralizada de cuerpo y tenía 103 años, pero lo que es la vida, antes que ella se murió mi madre con casi 85 años (le faltaba un mes para cumplirlos) y casi dos meses más tarde se murió (ya con 104 años) esta tía a la que le había escrito el poema de despedida. Un placer que te hayas pasado por mis letras y un fuerte y cariñoso abrazo.
 
Raúl, cuanta tristeza impregnada en cada palabra, y sé que es duro, me identifico con tus letras, es duro decir adiós para siempre, mucho ánimo te mando para que no te pongas triste, y que quede como un bello recuerdo ella, no como una dolorosa ausencia.
Un saludo y 5 estrellas
 
Raúl, cuanta tristeza impregnada en cada palabra, y sé que es duro, me identifico con tus letras, es duro decir adiós para siempre, mucho ánimo te mando para que no te pongas triste, y que quede como un bello recuerdo ella, no como una dolorosa ausencia.
Un saludo y 5 estrellas

Muchísimas gracias por tus tan hermosas y recorfortantes palabras, aunque esta historia ya hace algún tiempo que pasó. Un placer tenerte por mis líneas y muy agradecido por tus estrellas, fuente de luz y alegría. Muchos besos.
 
Conseguiste conmoverme. Me llenaste de imagenes y recuerdos sobre lo sucedido con mi madre. Solo queda darle tiempo al tiempo. Pensa que siempre va estar a tu lado. Me identifique muchisimo, solo que a mi me sucedio a los 16 años.
Un abrazo fuerte
Richy
 
Conseguiste conmoverme. Me llenaste de imagenes y recuerdos sobre lo sucedido con mi madre. Solo queda darle tiempo al tiempo. Pensa que siempre va estar a tu lado. Me identifique muchisimo, solo que a mi me sucedio a los 16 años.
Un abrazo fuerte
Richy

Gracias Richy, es una pena, lo siento, aunque para mí esta poesía también tiene una historia detrás de ella. La escribí en marzo de 2006 cuando una tía mía estaba moribunda, encamada y con 103 años. Vivo en el sur de España y fuí al norte a despedirme de ella porque sabía de lo mal que estaba, nos creíamos que se iba a quedar de un momento a otro, de hecho mi madre fue la que me advirtió de su gravedad y me puse en viaje y fue cuando le escribí esta poesía. Curiosamente, el 17 de Diciembre de 2006, fallece mi madre en mis brazos (sólo le faltaba un mes para cumplir los 85 años) y la tía María seguía viva y ya había cumplido los 104 años. El 9 de Febrero de 2007 falleció ella también. Ya ves cuantas paradojas nos reserva la vida.

Gracias por pasarte por mis letras y por tu triste aunque cariñoso comentario. Un fuerte abrazo.
 
En estos dias he perdido a un ser querido y a leerlo hoy me trajo esas sensaciones de triste despedida, pero pude decirle a esa perosna cuanto la ame, un gusto leerlo en verdad.
 
Raúl Rouco;950724 dijo:
Hoy tuve que despedirme
De una mujer,
Una mujer que yo quería,
Que de amor llenó mi ser,
Ella se llama María.

Agonizando en su cama,
Acabándose su vida,
Siempre la tiene cuidada
Quien nunca jamás la olvida,
Quien tanto, tanto la ama,
Esa tenaz luchadora hermana mía,
Que permanentemente acompaña
A su querida María,
Mi abnegada hermana Ana,
Ejemplo de amor y valentía,
Que todo cansancio aguanta
Por cuidar a su madrina.

Y yo, encogiendo el corazón,
Me acerqué a su mejilla,
Y con un beso y un adiós,
De una forma sencilla,
Modulaba con mi voz,
¡Me voy! querida María,
Y de tristeza y dolor
Se llenó el alma mía,


Y un trozo de su amor
En mi interior quedaría,
Y por última vez me miró
Y por última vez la veía.

Y ella, cuando su mirada
Parecía mirar a la lejanía,
Permanecía callada,
Y esbozó una sonrisa
Que de amor, cambió su cara.
Y a esa mujer
Que de pequeño me crió
Con juegos y fantasías,
Tuve que decirle adiós,
Aunque ella no sabía,
Que lo que de mi boca salió
Cuando besé a María,
No fue un simple adiós,
Fue una triste despedida...

no se si tengo las palabras correctas para describir todo lo que senti cuando ley tu poema solo te pedo decir que a media que lo leia senti deseos de llorar por que tu poema llego muy al fondo de mi corazon.
 
Colibrí;1348340 dijo:
En estos dias he perdido a un ser querido y a leerlo hoy me trajo esas sensaciones de triste despedida, pero pude decirle a esa perosna cuanto la ame, un gusto leerlo en verdad.

Siento que mi poema traiga tan tristes recuerdos. Un placer tenerte por mis letras y un fuerte abrazo.
 
no se si tengo las palabras correctas para describir todo lo que senti cuando ley tu poema solo te pedo decir que a media que lo leia senti deseos de llorar por que tu poema llego muy al fondo de mi corazon.

Es un orgullo para mí lo que me dices en tu comentario, si has tenido deseos de llorar, es que tienes una gran sensibilidad. Gracias por visitarme y dejarme tu sincero comentario. Un abrazo.
 
Raúl...triste es la despedida de quienes acariciaron con su ternura nuestra infancia...dulce poema lleno de gratitud y amor
abrazos
margot
 
Llevan melancolía sus versos, la melancolía de la partida, el decir adiós no es fácil.
Un poema que se lee agradablemente a pesar de la tristeza que lleva.
Todo un gusto, abrazos.

Gracias Rosmery, como siempre es un gran placer tenerte por mis letras y recibir tus hermosos comentarios. Un beso con cariño.
 
hoy quizá sea otra dicha, pues habrá un vacío muy grande, pero nunca el olvido, abrazos de cielo
Raúl Rouco;950724 dijo:
Hoy tuve que despedirme
De una mujer,
Una mujer que yo quería,
Que de amor llenó mi ser,
Ella se llama María.

Agonizando en su cama,
Acabándose su vida,
Siempre la tiene cuidada
Quien nunca jamás la olvida,
Quien tanto, tanto la ama,
Esa tenaz luchadora hermana mía,
Que permanentemente acompaña
A su querida María,
Mi abnegada hermana Ana,
Ejemplo de amor y valentía,
Que todo cansancio aguanta
Por cuidar a su madrina.

Y yo, encogiendo el corazón,
Me acerqué a su mejilla,
Y con un beso y un adiós,
De una forma sencilla,
Modulaba con mi voz,
¡Me voy! querida María,
Y de tristeza y dolor
Se llenó el alma mía,


Y un trozo de su amor
En mi interior quedaría,
Y por última vez me miró
Y por última vez la veía.

Y ella, cuando su mirada
Parecía mirar a la lejanía,
Permanecía callada,
Y esbozó una sonrisa
Que de amor, cambió su cara.
Y a esa mujer
Que de pequeño me crió
Con juegos y fantasías,
Tuve que decirle adiós,
Aunque ella no sabía,
Que lo que de mi boca salió
Cuando besé a María,
No fue un simple adiós,
Fue una triste despedida...
 

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