ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
Dejo aquí un componente de mi último poemario, está de más decir que acepto todo tipo de críticas y si alguien pasó por aquí y quiso criticar algo, que lo haga.
lo único que no acepto son sugerencias sobre la estructura del poema ya que el mismo es lo que es.
Atte. Astro muerto.
OBJETOS Y SUCESOS - POEMA IV
Mire usted por su ventana, observe, sienta,
lo hermoso que está el día; ¡pasa una paloma en pleno vuelo!,
usted la llama a su ventana, ella viene, usted la observa,
la toma entre sus manos enseguida. Luego,
como si su vida dependiera de ello, le amarra usted al cuello
un torniquete improvisado.
Su reloj mural, da una hora que no importa en demasía,
pues lo que le importa en realidad es la paloma;
esa blanca y tierna paloma, esa frágil y bella paloma
a la cual usted da muerte, a continuación, reparando
siempre en los detalles.
Comience usted entonces, comprimiendo el torniquete;
contemple con asombro el cómo muere esa paloma,
aprecie el sufrimiento, del idílico emplumado; llore,
¡siéntase culpable!, ¡piense en lo importante que es la vida!
Por último, como si su propia vida dependiera de ello,
escriba usted al vuelo, un sentido poema, explicando
la crueldad de la experiencia y dando las disculpas respectivas.
lo único que no acepto son sugerencias sobre la estructura del poema ya que el mismo es lo que es.
Atte. Astro muerto.
OBJETOS Y SUCESOS - POEMA IV
Mire usted por su ventana, observe, sienta,
lo hermoso que está el día; ¡pasa una paloma en pleno vuelo!,
usted la llama a su ventana, ella viene, usted la observa,
la toma entre sus manos enseguida. Luego,
como si su vida dependiera de ello, le amarra usted al cuello
un torniquete improvisado.
Su reloj mural, da una hora que no importa en demasía,
pues lo que le importa en realidad es la paloma;
esa blanca y tierna paloma, esa frágil y bella paloma
a la cual usted da muerte, a continuación, reparando
siempre en los detalles.
Comience usted entonces, comprimiendo el torniquete;
contemple con asombro el cómo muere esa paloma,
aprecie el sufrimiento, del idílico emplumado; llore,
¡siéntase culpable!, ¡piense en lo importante que es la vida!
Por último, como si su propia vida dependiera de ello,
escriba usted al vuelo, un sentido poema, explicando
la crueldad de la experiencia y dando las disculpas respectivas.