Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Hoy se duermen tus versos de improvisto
en el sueño eterno ahora descansan,
cuán triste ha despertado la mañana,
el poeta ha marchado junto a Cristo
Me tiembla el corazón y llora mi alma
y de todos quien en vida te han querido
tus poemas vivirán de siglo en siglo
y en ellos conseguiré de ti la calma.
Una alondra se asoma a la ventana
un susurro en el silencio, un quejido
en las praderas verdes se oye un trino
el canto en despedida a ti, escribana
Se escuchan como voces aquellos ríos
y despiertan de tus versos las palabras
las prosas y poemas se desgranan,
tus manos y tus ojos se han dormido.
Descansa en paz querida Amiga