fausti-Óscar López Sáez
Poeta adicto al portal
Ya llega el tren a la estación de tus ojos,
donde los labios se encuentran con algún suspiro,
matan los silencios el amor de aquella mágica noche.
Estuvimos demasiado tiempo esperando una señal,
yo estuve encendiendo las estrellas cada noche,
le ayudé al viento a cantar en tu ventana,
procuré llevar la aurora boreal a tu mirada.
La distancia fue nuestra desdicha, el amor del tiempo austero,
la locura de las primeras escapadas nocturnas,
aquellas estrellas fugaces que dibujaban corazones en el cielo.
¿Cuántos vagones se llenaron de ilusiones? ¿Por qué descarrilamos?
en la estación de los sueños te recojo y escapamos,
los corazones claman por nuestra felicidad.
Robaré un paraíso para ti, mataré por tu felicidad,
pintaré el edén y te ayudaré a vivirlo,
te daré mi corazón y las gracias cada día,
borraré de los sueños el final…
Te diré te quiero al despertar.
donde los labios se encuentran con algún suspiro,
matan los silencios el amor de aquella mágica noche.
Estuvimos demasiado tiempo esperando una señal,
yo estuve encendiendo las estrellas cada noche,
le ayudé al viento a cantar en tu ventana,
procuré llevar la aurora boreal a tu mirada.
La distancia fue nuestra desdicha, el amor del tiempo austero,
la locura de las primeras escapadas nocturnas,
aquellas estrellas fugaces que dibujaban corazones en el cielo.
¿Cuántos vagones se llenaron de ilusiones? ¿Por qué descarrilamos?
en la estación de los sueños te recojo y escapamos,
los corazones claman por nuestra felicidad.
Robaré un paraíso para ti, mataré por tu felicidad,
pintaré el edén y te ayudaré a vivirlo,
te daré mi corazón y las gracias cada día,
borraré de los sueños el final…
Te diré te quiero al despertar.
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