No figuraré entre los ganadores,
ni premio consuelo entre los perdedores,
es esa traición,
siempre protagonista entre los mortales.

No te juzgaré porque soy juez y parte,
no habrá descargo en contra de nadie,
no reclamaré por tamaña injusticia,
no habrá careos entre los dos que fuimos,
no hay en los estrados,
un juicio que ganen los enamorados.

No figuraré en los programas de chismes,
la televisión se ocupa de otras banalidades,
ni seré la tapa de ninguna revista,
no tendré las pruebas
de ningún paparazzi.

Tanto la quería y no es culpa del amor,
es de la pasión siempre irrefrenable,
son esos deseos siempre sospechables,
pero que disfrutan otros,
en noches ajenas,
en sabanas nuevas y en mujeres impropias.


Tito Visentín