El destello inflamable del amor toca la puerta del corazón y abre las ventanas de la mente sin ser autorizado, desvela por completo el alma hasta el punto de calcinar tu cuerpo y hacer estallar las llagas de la infelicidad sollozas de dolor.
Solo un si basta para calmar la angustia y la tristeza causadas por la soledad, para desvanecer el toque implacable del silencio absoluto que deja el vacío en dicho lugar.
Las consecuencias de este sentimiento causadas en un órgano vital, al mofarse de aquel cuerpo inerme que en dicho momento solo actúa por su sentir, aunque no mata, duele la entrega de un corazón que no lo valoraron lo suficiente y lo lograron herir.