Byroniana
Poeta fiel al portal
Marina
Agonía pronuncia la palabra
carcomida. Nombre que come
carne dolida. Te llamas aguja
que abre llaga, te llamas Sangre
que cuece ira.
Bestia rompe belleza y santidad.
Odio parte inocencia y amor.
Furia te clava venganza
por concepto de ley humana,
por adepto de la traición.
Amargura declina poética
por versos que no respiran.
Se descalabra ella sola
ante poesía que despinta.
Se retuerce ella misma
en la estrofa, de puntillas.
Ruina es la fortaleza
donde se acuesta Zozobra
y donde despierta Marina.
Murmuran los vientos
que en lugar de ojos
tiene esquirlas mordidas.
Murmuran los ecos
que en su tintero
hay un desván de agonía.
Agonía pronuncia la palabra
carcomida. Nombre que come
carne dolida. Te llamas aguja
que abre llaga, te llamas Sangre
que cuece ira.
Bestia rompe belleza y santidad.
Odio parte inocencia y amor.
Furia te clava venganza
por concepto de ley humana,
por adepto de la traición.
Amargura declina poética
por versos que no respiran.
Se descalabra ella sola
ante poesía que despinta.
Se retuerce ella misma
en la estrofa, de puntillas.
Ruina es la fortaleza
donde se acuesta Zozobra
y donde despierta Marina.
Murmuran los vientos
que en lugar de ojos
tiene esquirlas mordidas.
Murmuran los ecos
que en su tintero
hay un desván de agonía.
[ Ella se llama Bestia,
Se llama Odio,
ella se llama Furia,
Amargura y Ruina.
Viene a llamarse Zozobra,
y siempre a sí misma, Marina.
Pero ella se llama,
a oídos sordos del mundo,
Agonía. Y siéntela,
Porque solo hay una
Agonía. ]
Se llama Odio,
ella se llama Furia,
Amargura y Ruina.
Viene a llamarse Zozobra,
y siempre a sí misma, Marina.
Pero ella se llama,
a oídos sordos del mundo,
Agonía. Y siéntela,
Porque solo hay una
Agonía. ]