CUENDE
Poeta recién llegado
En cualquier momento del día o de la noche
cuando, sin voluntad,
me detengo porque me llamo a mi mismo,
oigo un tic-tac,
o un tac-toc,
o toc-toc
que no es de reloj
si no de gota que cae;
En qué superficie onomatopeya esta líquida perLa.
¿Será en mi vida, pulida como el mármol de un lavabo?.
Perfecta siempre en su forma.
Puntual a su destino,
se destroza una y otra vez
para mostrarme que puede ser canal o naufragio
y, en el naufragio;
tic-tac,
tac-toc,
toc-toc,
mi ina-gota-ble voluntad de seguir vivo.
Isaac Cuende.
cuando, sin voluntad,
me detengo porque me llamo a mi mismo,
oigo un tic-tac,
o un tac-toc,
o toc-toc
que no es de reloj
si no de gota que cae;
En qué superficie onomatopeya esta líquida perLa.
¿Será en mi vida, pulida como el mármol de un lavabo?.
Perfecta siempre en su forma.
Puntual a su destino,
se destroza una y otra vez
para mostrarme que puede ser canal o naufragio
y, en el naufragio;
tic-tac,
tac-toc,
toc-toc,
mi ina-gota-ble voluntad de seguir vivo.
Isaac Cuende.
::