La niña de mis ojos
La del dulce llanto
Hoy ya no recuerda
Porque ha llorado tanto.

Su vestido de flores
Desgastadas por el invierno
Trasluce despacito
Las llamas de su infierno.

¿Qué primavera habrá rasgado
El velo de tu encanto?
Dicen que te has transformado
En princesa de los espantos.

La inocencia que enmascara
Los labios de tu juventud
Parecen tener el mismo filo
Que adorna mi esperado ataúd.

Yo no sirvo para estas cosas
La distancia me resulta cruel
Esta vida me marea
Como cien vueltas en un carrousell

Déjame atrás y olvida
Los besos que no daré
Es posible que cuando despiertes
Yo ya no estaré

Y no llores por las noches niña
El sol siempre saldrá
Lo importante en esta vida
No es lo que fue, sino, lo que vendrá…