He llegado, antes de él
Y después de él,
Y ahora soy él:
El nuevo, el amante, y seré el traidor.

He llegado, si bien, un poco tarde
También madrugue para no hacer alarde
De las agravios que dejará
Quien llegue por mí.

Y suena impávido y burdo
Mencionar que no durará
Mucho… pero si lo suficiente.

Venimos en el momento preciso
Para corresponder momentos
Y anhelos y henos aquí
Tan mendigos (y sinceramente indolentes)
De lo que ha de suceder.

¿Acaso hay tiempo en un amor
Más ciego que objetivo, para las incertidumbres
Y los suplicios?

El amor no es objetivo,
El amor ahora se resume
Absurdamente en, sólo, nosotros.

Pero sigo siendo él
Y tú serás ella;
Dos sencillos pronombres

Dos pronombres que se conjugaron
En un verbo
Que poco a poco pierde comas,
Se inunda de haches
Y naufraga en suspiros.

No lo olvides, dos pronombres

Y ahora que toco
Será mejor que no azotes la puerta…

Vengo de paso. Tranquila. Pronto me olvidaras
y como un gato abandonado iré a probar suerte en otra parte...
Iré a buscar a aquella que haya perdido un nosotros.
Daniel.
Gracias por su tiempo.