the.jester
Poeta recién llegado
EPOPEYA APOCALÍPTICA PARTE II
El Cuerno Y La Guadaña
(romancillos)
El Cuerno Y La Guadaña
(romancillos)
(Ésta es la continuación de un trabajo anterior "Epopeya apocalíptica parte I: La batalla del desierto":
http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=409658&highlight=)
Solemne entona el viento
proclamas de poder,
dos nombres pone en duelo:
Gabriel y Samael.
Gabriel, el estandarte
del hueste de Yahveh,
y el ángel de la muerte:
el cano Samael.
Gabriel de finos rasgos,
de blanca y tersa piel,
serena mas absorta
con ojos de desdén,
sus bucles color pardo
atados con laurel,
la cubre un solo manto,
descalzos ambos pies,
envuelto está en su brazo
el cuerno del Edén,
que integra en una pieza
melófono y pavés.
Y bajo capa negra
se yergue Samael,
que cubre su mirada,
sus brazos y sus pies,
resecos son sus labios
de rosa palidez
y triste su silueta
de lánguida esbeltez,
sostiene en una mano
plateada hoz de hiel
y ostenta alas de cóndor,
dos pares en su envés.
Comienza ya el combate
y a gran velocidad
Gabriel vuela de frente
y ataca sin dudar,
embiste al ex arcángel
mas él logra esquivar
volando hacia los cielos
su golpe celestial,
mas sigue a su oponente
y estruendos suenan ya,
la hoz contra el escudo,
la voz del batallar.
Se aprecia ahora en el cielo,
tan espectacular,
el ágil acto aéreo
del vuelo angelical,
veloces como rayos
se logran divisar
los dos fuertes guerreros
blandiendo su metal.
Y cansan ya sus cuerpos
y empieza así a jugar
el don de sus poderes
de magia celestial,
ondea su guadaña
el lánguido infernal
y al viento saca filo
cual sable de huracán,
dispara sendas ondas
de espada y de puñal
que agrietan suelo y roca
cuan duro mineral.
Y sopla el sacro cuerno
su cántico marcial
y escupe un magno aullido
que aturde al inmortal,
Y así Gabriel ataca
y embiste sin piedad
y cae el negro santo
e impacta el arenal,
la arcángel se apresura,
prosigue su agresión
mas fuerte el otro lanza
cortante su ciclón,
y fluye sacra sangre
y brama entera Sión,
Gabriel pierde en combate
un ala y el honor,
pues nunca algún arcángel
su sangre derramó
y ahora es la primera
que gime hiriente ardor.
Y tiemblan ya sus venas,
su cólera explotó,
el gesto más sereno
su rostro ya perdió,
jamás se había visto
creatura más veloz
pues llega en un segundo
al cuello del traidor,
su fuerza desmesura
y en nula compasión
al émulo estrangula
sin pie a su oposición,
él débil y sin fuerzas
ya pierde su visión,
se anula su consciencia
y suelta así su hoz.
Mas arde de repente
un chorro abrazador
y suelta a su oponente
Gabriel ya sin vigor,
se pone en nueva guardia
y seca su sudor
pues firme está en su frente
Satán sobre un dragón.
(Ya he publicado una tercera parte para este trabajo "Epopeya apocalíptica parte III: Las puertas penetradas":
http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=482182&p=4846257#post4846257)
http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=409658&highlight=)
Solemne entona el viento
proclamas de poder,
dos nombres pone en duelo:
Gabriel y Samael.
Gabriel, el estandarte
del hueste de Yahveh,
y el ángel de la muerte:
el cano Samael.
Gabriel de finos rasgos,
de blanca y tersa piel,
serena mas absorta
con ojos de desdén,
sus bucles color pardo
atados con laurel,
la cubre un solo manto,
descalzos ambos pies,
envuelto está en su brazo
el cuerno del Edén,
que integra en una pieza
melófono y pavés.
Y bajo capa negra
se yergue Samael,
que cubre su mirada,
sus brazos y sus pies,
resecos son sus labios
de rosa palidez
y triste su silueta
de lánguida esbeltez,
sostiene en una mano
plateada hoz de hiel
y ostenta alas de cóndor,
dos pares en su envés.
Comienza ya el combate
y a gran velocidad
Gabriel vuela de frente
y ataca sin dudar,
embiste al ex arcángel
mas él logra esquivar
volando hacia los cielos
su golpe celestial,
mas sigue a su oponente
y estruendos suenan ya,
la hoz contra el escudo,
la voz del batallar.
Se aprecia ahora en el cielo,
tan espectacular,
el ágil acto aéreo
del vuelo angelical,
veloces como rayos
se logran divisar
los dos fuertes guerreros
blandiendo su metal.
Y cansan ya sus cuerpos
y empieza así a jugar
el don de sus poderes
de magia celestial,
ondea su guadaña
el lánguido infernal
y al viento saca filo
cual sable de huracán,
dispara sendas ondas
de espada y de puñal
que agrietan suelo y roca
cuan duro mineral.
Y sopla el sacro cuerno
su cántico marcial
y escupe un magno aullido
que aturde al inmortal,
Y así Gabriel ataca
y embiste sin piedad
y cae el negro santo
e impacta el arenal,
la arcángel se apresura,
prosigue su agresión
mas fuerte el otro lanza
cortante su ciclón,
y fluye sacra sangre
y brama entera Sión,
Gabriel pierde en combate
un ala y el honor,
pues nunca algún arcángel
su sangre derramó
y ahora es la primera
que gime hiriente ardor.
Y tiemblan ya sus venas,
su cólera explotó,
el gesto más sereno
su rostro ya perdió,
jamás se había visto
creatura más veloz
pues llega en un segundo
al cuello del traidor,
su fuerza desmesura
y en nula compasión
al émulo estrangula
sin pie a su oposición,
él débil y sin fuerzas
ya pierde su visión,
se anula su consciencia
y suelta así su hoz.
Mas arde de repente
un chorro abrazador
y suelta a su oponente
Gabriel ya sin vigor,
se pone en nueva guardia
y seca su sudor
pues firme está en su frente
Satán sobre un dragón.
(Ya he publicado una tercera parte para este trabajo "Epopeya apocalíptica parte III: Las puertas penetradas":
http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=482182&p=4846257#post4846257)
The Jester (22-24/06/2012)
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