Tus ojos me quieren mirar
y tú no los dejas, ¿por qué?
Me asomo buscando tus ojos,
quiere encontrar, mi mirada, tu mirada.
Antes mis ojos eran dichosos,
pues nuestras miradas se encontraban,
y tu boca una leve sonrisa esbozaba incluso,
y mi espíritu se alegraba.
Caminabas y regalabas en tu mirar
un pequeño átomo de luz
a esta pobre sombra de mirada triste,
caminabas y discreta girabas el cuello
y alzabas la mirada para encontrar mi mirar.
Es mi vida día nublado
sin la luz del sol de tu mirar;
que por más, sobre el campo,
estiren los tallos y abran los pétalos
los girasoles, no atinan a ver.
Ahora ha vuelto a ser triste mi espíritu
y la duda y la tristeza la agobian,
pues tus ojos me quieren mirar
y tú no los dejas, ¿por qué?
© Oscar Lucio Ochoa. Derechos Reservados. México 2012.
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