josealdebaran
Poeta fiel al portal
¿Quién soy
sino apagada sombra
en el atrio de una capilla en ruinas,
en medio de una puna inmensa?
Cierro los ojos:
sí, sombra soy;
apagada sombra y ave,
ave negra
que nunca sabrá la razón de su caída.
El silencio, siempre.
La soledad sin término.
El crepúsculo.
El silencio.
Amor,
tú eres blanca paloma
en señorial y majestuoso vuelo.
Te posas suavemente
allá, en medio de la quebrada.
Mi corazón es tu palomar,
tu cálido nido;
allí cobijas
tu amor apasionado.
¿Quiénes somos tú y yo
sino el refulgente rayo
que se deslizó
bajo la penumbra
de una lluvia incesante?
Caminar y caminar bajo la lluvia,
sentir el aire frío
rozar nuestros cuerpos.
Somos luz.
Luz blanca
que ilumina nuestro destino,
un destino que está más allá
de lo que somos
y de lo que alcanzamos a imaginar.
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