Otoño sin acento

Qalat Chabir

Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Desde cuándo estuviste y me llamabas?






Ya ves que hay trazos de vidas que emergen simplemente,
casi sin avisar,
corazones indultados y hambre.


Mi amor es un río lleno de peces que salpica tu pecho
y tu frente de guirnaldas rojas,
un pueblo con viejas estatuas mirando a poniente,
un canto rodando cuesta abajo que reza en iglesias cerradas.
Hay sangre en este amor despeñado.
Hay tronos con la dureza del mimbre.
Es el momento de amarte a la deriva de estas tardes
de otoño sin acento y autobuses sin paradas,
y no esperar nada. Amarte.


Te ofrezco mi mano,
mi invertebrada mano silente que no rehúsa tus formas,
mi cautiva mano de unos pechos de nácar
que sólo entiende de aventuras en los alrededores
de uno poros libres con olor a tierra quebrada.
Te quiero entre los cañaverales de mis dedos,
haciéndote luciérnaga y grito
sin saber de las verdaderas fronteras de unas venas rotas.


No huyen los lienzos ni las fotografías oxidadas.

En algún sitio de los cuerpos estamos juntos
con lazos de delgadas espigas que no hieren
la carne ni el hueso invisible.
Detrás del verano caes como una llovizna
haciendo crecer la hojarasca cuando todo parece pobre;
rompes el hierro y las distancias para atravesar
el músculo con un gemido de estrella polar.
Y aun tus labios a punto de amapola,
y aun el latido de un corazón indigente detrás de los besos,
lo mismo que tu emboscada cintura que ya tocaran mis labios,
tanto como tus gestos al borde de la eclosión.


Es el momento de amarte toda y llena,
hasta el dolor amarte

sólo con el simple afán de rebosarte enteramente de luz.
 
Última edición:
¿Desde cuándo estuviste y me llamabas?





Ya ves que hay trazos de vidas que emergen simplemente,
casi sin avisar,
corazones indultados y hambre.

Mi amor es un río lleno de peces que salpica tu pecho
y tu frente de guirnaldas rojas,
un pueblo con viejas estatuas mirando a poniente,
un canto rodando cuesta abajo que reza en iglesias cerradas.
Hay sangre en este amor despeñado.
Hay tronos con la dureza del mimbre.
Es el momento de amarte a la deriva de estas tardes
de otoño sin acento y autobuses sin paradas,
y no esperar nada. Amarte.

Te ofrezco mi mano,
mi invertebrada mano silente que no reusa tus formas,
mi cautiva mano de unos pechos de nácar
que sólo entiende de aventuras en los alrededores
de uno poros libres con olor a tierra quebrada.
Te quiero entre los cañaverales de mis dedos,
haciéndote luciérnaga y grito
sin saber de las verdaderas fronteras de unas venas rotas.

No huyen los lienzos ni las fotografías oxidadas.

En algún sitio de los cuerpos estamos juntos
con lazos de delgadas espigas que no hieren
la carne ni el hueso invisible.
Detrás del verano caes como una llovizna
haciendo crecer la hojarasca cuando todo parece pobre;
rompes el hierro y las distancias para atravesar
el músculo con un gemido de estrella polar.
Y aun tus labios a punto de amapola,
y aun el latido de un corazón indigente detrás de los besos,
lo mismo que tu emboscada cintura que ya tocaran mis labios,
tanto como tus gestos al borde de la eclosión.

Es el momento de amarte toda y llena,
hasta el dolor amarte
sólo con el simple afán de rebosarte enteramente de luz.



Poeta
Es una fascinante poesía llena de hermosas imágenes que atrapan al lector.
Felicitaciones
Ana
 
Otoño mantos de hojas de colores…ellas son suspiros renacidos, buscando los sueños de los amores….atrapan
…….
Hermosa inspiración
 
Eternamente luz, será un firma o un destello que resplandece en alguien, debo afirmar roba un pensamiento muy profundo, acentuando cada sentir, gracias por compartirnos. Odell
 
¿Desde cuándo estuviste y me llamabas?





Ya ves que hay trazos de vidas que emergen simplemente,
casi sin avisar,
corazones indultados y hambre.

Mi amor es un río lleno de peces que salpica tu pecho
y tu frente de guirnaldas rojas,
un pueblo con viejas estatuas mirando a poniente,
un canto rodando cuesta abajo que reza en iglesias cerradas.
Hay sangre en este amor despeñado.
Hay tronos con la dureza del mimbre.
Es el momento de amarte a la deriva de estas tardes
de otoño sin acento y autobuses sin paradas,
y no esperar nada. Amarte.

Te ofrezco mi mano,
mi invertebrada mano silente que no reusa tus formas,
mi cautiva mano de unos pechos de nácar
que sólo entiende de aventuras en los alrededores
de uno poros libres con olor a tierra quebrada.
Te quiero entre los cañaverales de mis dedos,
haciéndote luciérnaga y grito
sin saber de las verdaderas fronteras de unas venas rotas.

No huyen los lienzos ni las fotografías oxidadas.

En algún sitio de los cuerpos estamos juntos
con lazos de delgadas espigas que no hieren
la carne ni el hueso invisible.
Detrás del verano caes como una llovizna
haciendo crecer la hojarasca cuando todo parece pobre;
rompes el hierro y las distancias para atravesar
el músculo con un gemido de estrella polar.
Y aun tus labios a punto de amapola,
y aun el latido de un corazón indigente detrás de los besos,
lo mismo que tu emboscada cintura que ya tocaran mis labios,
tanto como tus gestos al borde de la eclosión.

Es el momento de amarte toda y llena,
hasta el dolor amarte
sólo con el simple afán de rebosarte enteramente de luz.


No puedo señalar un verso que supere a los demás,todo el poema
caló hasta lo más profundo y ( con tu permiso ) ahí se queda.
Me encanta este otoño y su luz... ¡ Bravo poeta !

Besos
 
Bellísima puesta¡¡

El otoño es mi estación del año favorita y empieza ahora.
Un gusto disfrutar de tu obra y sentir.

Gracias
 
No puedo señalar un verso que supere a los demás,todo el poema
caló hasta lo más profundo y ( con tu permiso ) ahí se queda.
Me encanta este otoño y su luz... ¡ Bravo poeta !

Besos

Tenéis permiso de estacionamiento indefinido jaja

Gracias Rosario.
Después del verano donde todo parece tener más fuerza y vigor,
afortunadamente en la peninsula disfrutramos de días más sutiles,
con distinta luz, colores y olores aplicables a la nuestras vidas mismas.

Besos.
 
Qué maravilla, amigo... cómo has logrado ser incesante en tanto productor de imágenes poderosas y al mismo tiempo ser capaz de sostener la calidad y la hermosura.

Celebro a tu exquisita y fecunda sensibilidad poética.

Un abrazo argentino y porteño.
 
Última edición:
En algún sitio de los cuerpos estamos juntos
con lazos de delgadas espigas que no hieren
la carne ni el hueso invisible.
Detrás del verano caes como una llovizna
haciendo crecer la hojarasca cuando todo parece pobre;
rompes el hierro y las distancias para atravesar
el músculo con un gemido de estrella polar.
Y aun tus labios a punto de amapola,
y aun el latido de un corazón indigente detrás de los besos,
lo mismo que tu emboscada cintura que ya tocaran mis labios,
tanto como tus gestos al borde de la eclosión.

¿Desde cuándo estuviste y me llamabas?

Desde siempre...
desde tus versos
desde esa indescriptible
sensibilidad que se se instala
detrás de los ojos...
y hace saltar a los peces que habitan el pecho.
Al leerte.

Besos Ale



 
Qué maravilla, amigo... cómo has logrado ser incesante en tanto productor de imágenes poderosas y al mismo tiempo ser capaz de sostener la calidad y la hermosura.

Celebro a tu exquisita y fecunda sensibilidad poética.

Un abrazo argentino y porteño.

Gracias querida amiga por tu saber hacer.

Besos.
 
¿Desde cuándo estuviste y me llamabas?

Desde siempre...
desde tus versos
desde esa indescriptible
sensibilidad que se se instala
detrás de los ojos...
y hace saltar a los peces que habitan el pecho.
Al leerte.

Besos Ale





Guau, maravilloso comentario; me has dejado sin palabras.

Para que los versos de un poema tengan éxito,
tienen que existir personas que sepan leerlos en su justa media
colocándose casi en el mismo lugar del escribiente,
tú eres de esas personas.

Besos María
 
Interesantes líneas Qalat Chabir.

Plenas de sentimiento.

Gracias por compartirlas.

Saludos.

Tengo dudas respecto a donde colocar mis poemas cuando los terminos
(si se pueden dar por terminados), en un concurso donde pocos los lean sin saber
muy bien su destino o en portales como MP para darlos a conocer a la mayor cantidad
de personas; al final siempre me quedo con ésto último.

Saludos.
 
Versos que enamoran, que se entregan por completo al amor,
bella invitación la que le haces a tu musa.
Te dejo un cielo de estrellas y muchas bendiciones!!
 

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