C.Quimerico_Tortosa
Poeta recién llegado
Propedéutica del auxilio
La peor noche fue ayer
cuando las frías paredes
me abrazaron como un lecho de zarzas
y mi frente sintió el peso
de una corona de espinas.
No hallé la purga en la derrota
pero si la lógica en sus derroteros,
y tras el llanto mas obtuso
reuní mis condiciones
pobres y desoladas,
manchadas del barro de esta cochiquera
hecha de arena y sollozos.
Reordené un nuevo horizonte
un aliviadero del ser devastado,
provisto de la calidez de tus manos
y de la solemne indulgencia de los ya consabidos,
sois el Sol del horizonte
la baliza de mi auxilio.