kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ABISMO
Recuerdo el sentir de las pavesas
en la combustión de las noches contigo...,
entonces
cuántas ilusiones en el tamiz de nuestra vida.
Un azar desdichado, implacable,
ensanchó repentinamente sus huecos
y te hizo desaparecer
colando mis postreras esperanzas
de poder ser feliz.
¿Es que acaso algo,
y menos aún mi anodina existencia,
tenía sentido sin ti?
Sobre el cedazo
quedó la montaña de tu ausencia
el eco de tu risa
y un pellejo encurtido.
Y trepó el vacío con su murmurio
por mis adentros
enroscándose al ramillete de la espina dorsal
hasta instalarse en las entrañas
de este guiñapo
de mueca inmóvil
y ojos resecos.
—No me dio tiempo de decirte—
Desde entonces cabalgan desbocados
los corceles del miedo,
aquellos que preñan la mente
de porqués afilados
y páramos sin respuesta.
Abro la ventana
—dicen que ya es primavera—
contigo existían los verdes prados, amor;
ahora,
aquí,
en el abismo,
sólo hay lodo, frío, y miedo,
y el poco oxígeno que queda
se lo traga la oscuridad.
Kalkbadan
Madrid, mayo de 2013
Última edición: