Orlando Ramos
Un verso, una vida.
De pequeña sufriste el arraigo, los asesinos tocaron a tu puerta
vistes con tus propios ojos la afrenta a tu raza a tu gente
sufristes la cruel tiranía de aquellos locos con puestos importantes
tu padre quemado, en esa embajada y tu llorabas Menchú llorabas
Mexico tu segunda patria te acogio y te brindo de cuidados
crecistes con el pensamiento de libertad en tu mente
y venistes nuevamente con tu frente en alto combatiente
hoy los ves ves aquellos que de ti hicieron afrenta, los ves tras
las rejas, los ves huyendo como huye el mas vil y despreciable
asesino, y tu con tu puño firme siempre luchando por tu raza.
Menchú Rigoberta te admiro, por la tenacidad que corre por tus venas
por la facultad que tienes de convertir en fuerza tus penas
eres indigena eres fuerte eres Rigoberta Premio Nobel De La Paz.
vistes con tus propios ojos la afrenta a tu raza a tu gente
sufristes la cruel tiranía de aquellos locos con puestos importantes
tu padre quemado, en esa embajada y tu llorabas Menchú llorabas
Mexico tu segunda patria te acogio y te brindo de cuidados
crecistes con el pensamiento de libertad en tu mente
y venistes nuevamente con tu frente en alto combatiente
hoy los ves ves aquellos que de ti hicieron afrenta, los ves tras
las rejas, los ves huyendo como huye el mas vil y despreciable
asesino, y tu con tu puño firme siempre luchando por tu raza.
Menchú Rigoberta te admiro, por la tenacidad que corre por tus venas
por la facultad que tienes de convertir en fuerza tus penas
eres indigena eres fuerte eres Rigoberta Premio Nobel De La Paz.