Luisa Avril
Poeta recién llegado
CABALLERO DECADENCIA
Oh! Que a mi paso se quedan poemas con alas de arena,
las otras luces son más brillantes y más vivas, y más verdaderas.
¿Por qué lloras? ¿Pasó algo en la escuela? ¿Van tus anhelos
al mismo lugar que van mis penas?
No siento ya las letras, ni la campana, ni el beso tieso de la abuela.
Si tú supieras que tan cerca he sentido la tosca respiración de la tragedia
y que elegante es el sufrimiento en las calles, y el ritmo preciado
con el que caen las lágrimas, y el ritmo valiente de las almas miserables.
Oh! Que de lejos llegan desvelos con trajes de soledad y demencia,
si no fuera algo tan triste, si no estuviera tan desequilibrada:
desempolvando voces que hablan de maravillas con un timbre de desgracia,
si no estuvieras tú con tu juramento de Ante todo la Belleza.
Si no estuviera yo muriéndome por dentro
y escribiéndote este poema.
27 de Agosto 2013
Oh! Que a mi paso se quedan poemas con alas de arena,
las otras luces son más brillantes y más vivas, y más verdaderas.
¿Por qué lloras? ¿Pasó algo en la escuela? ¿Van tus anhelos
al mismo lugar que van mis penas?
No siento ya las letras, ni la campana, ni el beso tieso de la abuela.
Si tú supieras que tan cerca he sentido la tosca respiración de la tragedia
y que elegante es el sufrimiento en las calles, y el ritmo preciado
con el que caen las lágrimas, y el ritmo valiente de las almas miserables.
Oh! Que de lejos llegan desvelos con trajes de soledad y demencia,
si no fuera algo tan triste, si no estuviera tan desequilibrada:
desempolvando voces que hablan de maravillas con un timbre de desgracia,
si no estuvieras tú con tu juramento de Ante todo la Belleza.
Si no estuviera yo muriéndome por dentro
y escribiéndote este poema.
27 de Agosto 2013