Alexxandro
Poeta recién llegado
Homenaje póstumo a Rosario de Cuenca.
Callaron para siempre las palabras.
¡Callaron para siempre las palabras!
Hacia el profundo cielo azul te fuiste;
te conocí en el mes de un Junio frío,
cuando moría con mi pena triste.
¡Callaron para siempre las palabras!
Te fuiste para siempre gran señora,
quedándose impregnados en el alma
tus versos, en el alma que te añora.
Y el mundo seguirá rodando, y riendo
con su festín rodando el mundo. ¡Y gira
en los espacios vastos e infinitos!
Pero sin ti... ¡Se callará la lira!
Los mares han callado con su canto,
y con su canto ha entristecido Orfeo,
cubierta está de gris la primavera...
¡Ha callado el gorrión con su aleteo!
Y las estrellas secarán las lágrimas
de los ríos cuando en sus olas lloren,
y el oro de los soles entristezca,
los nardos, y las rosas ya no afloren.
Pero las golondrinas vuelan todas
por los cielos llevando tus poemas,
¡Regando por los suelos de tu España!
¡Por los aires del mundo como emblemas!
Entonce brillarán los áureos soles,
y las rosas, los mares y los ríos
volverán a cantar, ¡A florecer!
¡Florecerán tus versos como estíos!
¡Y han de abrirse las grises primaveras,
con los jardines de tu boca franca!
Y en los jardines tu alma escribirá...
¡Escribirá tu mano de ave blanca!
Y allá en el cielo, volarán tus manos
cuando los ojos tristes levantemos;
entonces, en el cielo leeremos:
¡Escriban!... que Rosario aún no ha muerto.
Alexxandro.