benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vivió amando al poeta
como ave cautiva,
en el silencio y la soledad
siembra un compromiso,
persiste la fidelidad
Navega entre huellas mojadas
por mucho tiempo en su casa,
se alimenta de los sueños
por donde el recuerdo pasa.
Fue fiel a su comprensión
se dedico a tejer su tiempo,
¿Cuantos años vivió la espera?
De ese amor en la distancia
¡admirable abnegación!
una ilusión preñado de letras
que vivió sólo de adioses
sumergida en la pasión
Suspirando sin temor
entre el abismo de un dilema,
en la ilusión de las cartas
y en la esperanza de un poema.
En un rincón de añoranzas
de evocaciones amorosas,
se escapa su pensamiento
en un vuelo del insomnio
hacia la cumbre lejana,
donde se confunden los azules
que a su amado
le brindaba la paz en la mañana.
Ella comprendió su pena,
deseando en su estado triste
supere la influencia del sufrir,
y que viaje en cada pájaro que pase
como una fuga a su aposento,
sin quejas y sin lamentos
fundir las ganas por vivir.