Pues tiene toda la razón, señor Jmacgar, no había ni pensado en Neptuno y Poseidón, pero cierto, no es la primera Vez. El punto y aparte lo puse para "dejar descansar los versos, para que se pueda reflexionar". Fue ese el motivo.
Tenía otra poesía parecida,
Como si el alma fuese de agua
y hubiera
reventado los diques de los ojos
para mostrarse de golpe ante mí.
 
Supe, en ese momento de la infancia,
que las vidas y almas de este mundo
eran de agua.
 
Ahora, transcurrido medio siglo,
sigo, y medito lo mismo:
que cuerpos y almas son las mismas aguas,
aguas saladas.
pero me decidí por esta.
Gracias a ustedes por crear este espacio.
Un abrazo.