Frecuentemente me jactaba de mi valentía,
pero cuando llegaste me hice amigo de la cobardía.
Puedo recordar partes de mi pasado,
las veces en que aprendí amar y las veces en que solté una mano.
He dejado el amor y nunca me ha molestado,
Pero te juro mujer, que no tenerte me tiene asustado.
Es...