Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
En la alcoba donde el tiempo es un ácido lánguido,
tu figura se eleva como un ánfora espléndida,
mas tus besos me saben a un néctar famélico,
carroñera paloma, mi Beatriz escuálida.
De tus párpados brota una lascivia pálida
y en tus muslos anida la locura frenética;
es tu amor un cadáver que me...