Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Se inicia el otoño
al cierre del invierno
a mi joven mujer
le engrosa la cintura.
Suenan arpegios de luna,
fondea el porvenir.
Luce su vientre ampliado,
nuestro hijo nacerá
del fondo de su amado hueco
plantado en retoño
que cosecharán nuestras manos
de perplejo silencio.
La rosa temblorosa en fugaz brisa se desprendió del tallo,
la inmaculada rosa siguió blanca sobre aguas turbias del pantano.
Sobre camalotes umbríos flotaban miembros de pétalos tornasolados.
La noche pura y serena amplió alegres brazos.
En el sentir del espacio rondaban lunas llenas
que...